Rolls-Royce Phantom Coupé · 460 CV (2010-2012)

2009
Gasolina
RWD
Automático 6v
Rolls-Royce Phantom - Vista 1
Rolls-Royce Phantom - Vista 2
Rolls-Royce Phantom - Vista 3
Rolls-Royce Phantom - Vista 4

Especificaciones y análisis del Rolls-Royce Phantom

Potencia

460CV

Par

720Nm

Consumo

16.5l/100

Emisiones

385g/km

0-100 km/h

5.8s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

2665kg

Precio

493,299

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

395 L

Depósito

100 L

Potencia

338 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima460 CV / 338 kW
Par máximo720 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito100 L
Maletero395 L

Análisis detallado del Rolls-Royce Phantom Coupé · 460 CV (2010-2012)

Descripción general

El Rolls-Royce Phantom Coupé de 2009 es una declaración de lujo y exclusividad sobre ruedas. Con su imponente presencia y un precio que supera los 493.000 euros, este vehículo no es solo un medio de transporte, sino una obra de arte rodante, diseñado para aquellos que buscan la máxima expresión de sofisticación y rendimiento. Su motor de gasolina de 6.7 litros y 460 CV, acoplado a una transmisión automática de 6 velocidades, promete una experiencia de conducción inigualable, donde la potencia se entrega con una suavidad majestuosa.

Experiencia de conducción

Conducir el Phantom Coupé es sumergirse en un mundo de sensaciones únicas. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 5.8 segundos, combinada con una velocidad máxima de 250 km/h, revela un poder sorprendente para un coche de su envergadura. Sin embargo, lo que realmente cautiva es la serenidad y el confort que ofrece. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, junto con una dirección asistida hidráulicamente y sensible a la velocidad, filtra las imperfecciones de la carretera, creando una burbuja de tranquilidad. Cada viaje se convierte en una experiencia de lujo, donde el silencio y la suavidad son los protagonistas, permitiendo disfrutar plenamente del entorno o de la compañía.

Diseño y estética

El diseño del Rolls-Royce Phantom Coupé es una oda a la elegancia atemporal y la grandiosidad. Sus 5.612 mm de longitud y 1.987 mm de anchura le confieren una presencia imponente y majestuosa. Las líneas clásicas de Rolls-Royce se fusionan con una silueta coupé que irradia deportividad y distinción. Los detalles, desde la icónica parrilla hasta los faros, están meticulosamente elaborados, reflejando la artesanía que define a la marca. El interior, con sus 4 plazas, es un santuario de lujo, donde los materiales de la más alta calidad, como el aluminio en el bloque y la culata del motor, se combinan con un diseño ergonómico y sofisticado para crear un ambiente de opulencia y confort inigualables.

Tecnología y características

A pesar de su estética clásica, el Phantom Coupé incorpora tecnología avanzada para su época. Su motor V12 de 6.7 litros con inyección directa y 4 válvulas por cilindro, fabricado en aluminio, es una maravilla de la ingeniería, entregando 460 CV y 720 Nm de par motor. La transmisión automática de 6 velocidades gestiona la potencia con una suavidad impecable, mientras que la dirección asistida hidráulicamente y sensible a la velocidad garantiza una maniobrabilidad precisa. Los frenos de disco ventilados de 374 mm delante y 370 mm detrás aseguran una capacidad de frenado excepcional. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones en conectividad o asistencia a la conducción de los modelos actuales, su tecnología se centra en la excelencia mecánica y el confort de marcha.

Competencia

En el exclusivo segmento de los coupés de ultra lujo, el Rolls-Royce Phantom Coupé se enfrenta a un selecto grupo de competidores. Modelos como el Bentley Continental GT o el Mercedes-Benz CL de la época podrían considerarse rivales en términos de lujo y rendimiento, aunque el Phantom Coupé se sitúa en un escalón superior en cuanto a exclusividad y precio. Su tamaño, su motor V12 y su enfoque en el máximo confort y la artesanía lo distinguen, creando una categoría propia donde la opulencia y la distinción son los pilares fundamentales. No busca competir en cifras de ventas, sino en la capacidad de ofrecer una experiencia de propiedad y conducción sin igual.

Conclusión

El Rolls-Royce Phantom Coupé de 2009 es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones, un símbolo de estatus y un testamento a la ingeniería y la artesanía de lujo. Su precio, su diseño imponente y sus prestaciones lo convierten en un vehículo para unos pocos privilegiados. Ofrece una experiencia de conducción que combina la potencia con una suavidad inigualable, un interior que es un santuario de confort y una estética que desafía el paso del tiempo. Es un coche que no solo se conduce, sino que se experimenta, dejando una huella imborrable en cada viaje.