Rolls-Royce Wraith · 632 CV

2013
Gasolina
RWD
Automático 8v
Rolls-Royce Wraith - Vista 1
Rolls-Royce Wraith - Vista 2
Rolls-Royce Wraith - Vista 3
Rolls-Royce Wraith - Vista 4

Especificaciones y análisis del Rolls-Royce Wraith

Potencia

632CV

Par

800Nm

Consumo

14l/100

Emisiones

327g/km

0-100 km/h

4.6s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

2435kg

Precio

-

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 8v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

470 L

Depósito

- L

Potencia

465 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima632 CV / 465 kW
Par máximo800 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito0 L
Maletero470 L

Análisis detallado del Rolls-Royce Wraith · 632 CV

Descripción general

El Rolls-Royce Wraith de 2013 es una declaración de lujo y potencia, un coupé que redefine la opulencia. Con su imponente presencia y un motor V12 de 6.6 litros que entrega 632 CV, este vehículo no es solo un medio de transporte, sino una experiencia. Es la encarnación de la artesanía británica, diseñado para aquellos que buscan la máxima expresión de sofisticación y rendimiento sin compromisos.

Experiencia de conducción

Conducir el Wraith es sumergirse en un mundo de suavidad y poder. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4.6 segundos es asombrosa para un coche de su tamaño y peso, pero lo hace con una elegancia que desafía la física. La suspensión, un paralelogramo deformable tanto delante como detrás, filtra las imperfecciones de la carretera, ofreciendo un viaje sereno y majestuoso. Cada trayecto se convierte en una ocasión especial, donde el silencio del habitáculo y la respuesta instantánea del motor se combinan para crear una sensación de control absoluto y confort inigualable. Es una experiencia que te envuelve, te aísla del mundo exterior y te transporta a un reino de lujo puro.

Diseño y estética

El diseño del Rolls-Royce Wraith es una obra de arte atemporal. Sus líneas fluidas y su silueta coupé, con una longitud de 5269 mm, una anchura de 1947 mm y una altura de 1507 mm, irradian una presencia imponente y elegante. Las puertas de apertura inversa, un sello distintivo de Rolls-Royce, no solo facilitan el acceso, sino que añaden un toque de dramatismo y exclusividad. Cada detalle, desde la icónica parrilla hasta los faros, está meticulosamente diseñado para proyectar una imagen de distinción y poder. El interior, con sus cuatro plazas y un maletero de 470 litros, es un santuario de lujo, donde los materiales de la más alta calidad y la artesanía impecable se combinan para crear un ambiente de opulencia y confort.

Tecnología y características

Aunque el Wraith de 2013 se centra en el lujo y la tradición, incorpora tecnología avanzada para mejorar la experiencia de conducción. Su motor V12 de 6.6 litros con inyección directa, turbo e intercooler, es una maravilla de la ingeniería, ofreciendo una potencia de 632 CV y un par motor de 800 Nm desde tan solo 1500 rpm. La transmisión automática de 8 velocidades gestiona esta potencia con una suavidad impecable, asegurando transiciones casi imperceptibles. Aunque no se especifica la tecnología de dirección o frenado, se espera que Rolls-Royce haya implementado sistemas de vanguardia para garantizar la seguridad y el control. La ausencia de un distintivo ambiental DGT y un consumo combinado de 14 l/100km reflejan su enfoque en el rendimiento y el lujo por encima de la eficiencia.

Competencia

En el exclusivo segmento de los coupés de ultralujo, el Rolls-Royce Wraith se enfrenta a un selecto grupo de competidores. Modelos como el Bentley Continental GT, con su mezcla de lujo y deportividad, o el Aston Martin Vanquish, con su enfoque en el rendimiento y el diseño atlético, podrían considerarse rivales. Sin embargo, el Wraith se distingue por su inigualable nivel de lujo, su enfoque en el confort supremo y su aura de exclusividad. Mientras que otros pueden ofrecer deportividad, el Wraith ofrece una experiencia de conducción majestuosa y una declaración de estatus que pocos pueden igualar.

Conclusión

El Rolls-Royce Wraith de 2013 es más que un coche; es una obra maestra de la ingeniería y el diseño, una expresión de lujo sin límites. Su combinación de potencia, confort y exclusividad lo convierte en un vehículo único en su clase. Es para aquellos que no solo buscan un medio de transporte, sino una experiencia, un símbolo de éxito y buen gusto. A pesar de su consumo y la ausencia de un distintivo ambiental, su atractivo reside en su capacidad para ofrecer una experiencia de conducción inigualable, un refugio de opulencia en un mundo cada vez más acelerado. Es un coche que no solo te lleva a tu destino, sino que te transporta a un estado de ánimo.