Especificaciones y análisis del Rover 200
Potencia
111CV
Par
145Nm
Consumo
-l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.9s
Vel. Máx.
170km/h
Peso
-kg
Precio
14,575€
Resumen técnico
Gasolina
Automático Múltiplesv
FWD
5 / 5 puertas
300 L
50 L
82 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Rover 216 Si 5p Aut. · 111 CV (1999-2000)
Descripción general
El Rover 200 de 1995, en su versión 216 Si de 5 puertas con transmisión automática, se presenta como una opción compacta y distintiva. Con un motor de gasolina de 1.6 litros y 111 CV, este modelo buscaba ofrecer un equilibrio entre rendimiento urbano y comodidad, manteniendo la esencia británica que caracterizaba a la marca en aquella época. Su diseño, aunque discreto, prometía un toque de elegancia en el segmento de los utilitarios.
Experiencia de conducción
Al volante del Rover 216 Si, la sensación es de suavidad y confort. La transmisión automática, con sus múltiples marchas, facilita una conducción relajada en el tráfico urbano, aunque puede mostrarse algo menos ágil en aceleraciones bruscas. El motor de 111 CV, con su par de 145 Nm a 3000 rpm, ofrece una respuesta adecuada para el día a día, pero no esperemos prestaciones deportivas. La velocidad máxima de 170 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 12.9 segundos lo sitúan en un rango de rendimiento moderado. La suspensión, tipo McPherson en el eje delantero y de rueda tirada con elemento torsional en el trasero, busca un compromiso entre estabilidad y absorción de irregularidades, contribuyendo a un viaje placentero. Los frenos de disco delanteros y tambor traseros cumplen su función sin alardes.
Diseño y estética
El diseño del Rover 200 de 1995 es un reflejo de la estética de la época, con líneas suaves y una silueta compacta de 5 puertas. Sus dimensiones, con 3970 mm de largo, 1690 mm de ancho y 1420 mm de alto, lo hacen manejable en entornos urbanos. La distancia entre ejes de 2500 mm contribuye a un habitáculo razonablemente espacioso para su segmento. Aunque no es un coche que busque la extravagancia, su diseño posee una elegancia discreta y atemporal, con detalles que evocan la tradición automovilística británica. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 185/55 R15 V complementan su imagen.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Rover 216 Si de 1995 incorpora un motor de gasolina de 1588 cc con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro, lo que era una configuración avanzada para la época. El bloque y la culata de aluminio contribuyen a un peso contenido del motor. La transmisión automática de múltiples marchas es un elemento clave para la comodidad de conducción. Aunque carece de las ayudas electrónicas y sistemas de infoentretenimiento modernos, su tecnología se centra en la fiabilidad mecánica y la eficiencia básica. La dirección asistida, aunque no se especifica su tipo, era un elemento de confort importante. El depósito de combustible de 50 litros ofrece una autonomía razonable.
Competencia
En su segmento y época, el Rover 200 216 Si competía con modelos como el Volkswagen Golf, el Ford Escort, el Opel Astra o el Renault Clio. Frente a ellos, el Rover ofrecía un toque de distinción y una estética más clásica, buscando diferenciarse por su herencia británica y un cierto aire de exclusividad. Si bien no destacaba por sus prestaciones puras, su confort y suavidad de marcha eran puntos a su favor frente a algunos rivales más enfocados en la practicidad o la deportividad.
Conclusión
El Rover 200 216 Si de 1995 es un coche que evoca una época pasada, ofreciendo una experiencia de conducción cómoda y un diseño con personalidad. No es un vehículo para quienes buscan emociones fuertes o la última tecnología, sino para aquellos que valoran la suavidad, la discreción y un toque de elegancia clásica. Su motor de 111 CV y su transmisión automática lo hacen ideal para el uso diario y los desplazamientos urbanos, con un consumo de combustible que, aunque no se especifica, se esperaría en línea con los estándares de la época para un motor de gasolina de 1.6 litros. Un coche con encanto para los amantes de lo clásico.




