Rover 75 1.8T Classic (150 CV) · 150 CV (2002-2004)

2001
Gasolina
FWD
Manual 5v
Rover 75 - Vista 1
Rover 75 - Vista 2
Rover 75 - Vista 3
Rover 75 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Rover 75

Potencia

150CV

Par

215Nm

Consumo

8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9.6s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1400kg

Precio

28,115

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

432 L

Depósito

65 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo215 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero432 L

Análisis detallado del Rover 75 1.8T Classic (150 CV) · 150 CV (2002-2004)

Descripción general

El Rover 75 1.8T Classic de 2001 es una berlina que evoca una época de elegancia y distinción británica. Con su motor de gasolina de 150 CV y una transmisión manual de 5 velocidades, este vehículo prometía un equilibrio entre confort y un rendimiento adecuado para la carretera. Su diseño clásico y sus acabados interiores lo posicionaban como una alternativa sofisticada en el segmento de las berlinas medias-altas.

Experiencia de conducción

Al volante del Rover 75, la sensación predominante es de suavidad y refinamiento. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, está ajustada para ofrecer un viaje confortable, absorbiendo las irregularidades del camino con aplomo. El motor 1.8T, con sus 150 CV, proporciona una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.6 segundos y una velocidad máxima de 210 km/h, cifras que, sin ser deportivas, son más que suficientes para un desplazamiento ágil y seguro. La dirección de cremallera ofrece una respuesta precisa, y los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros garantizan una detención eficaz. Es un coche para disfrutar de los viajes largos, con una insonorización que contribuye a un ambiente relajado en el habitáculo.

Diseño y estética

El diseño del Rover 75 es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes. Sus líneas clásicas y atemporales, con una parrilla frontal prominente y faros redondos, le otorgan una presencia distinguida y un aire de lujo discreto. La carrocería berlina de cuatro puertas, con 4747 mm de longitud, 1778 mm de anchura y 1424 mm de altura, junto a una distancia entre ejes de 2746 mm, confiere al coche una silueta elegante y equilibrada. En el interior, los materiales de calidad y los detalles en madera o cromo, dependiendo del acabado, crean un ambiente acogedor y sofisticado, muy al estilo británico. El maletero de 432 litros es práctico para el uso diario y los viajes.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Rover 75 1.8T Classic de 2001 incorporaba soluciones adecuadas para su época. El motor de gasolina de 1795 cc, con cuatro cilindros y 16 válvulas, se beneficiaba de inyección indirecta, turbo e intercooler, lo que le permitía alcanzar los 150 CV y un par motor de 215 Nm a 2100 rpm. La transmisión manual de 5 velocidades era la opción estándar, ofreciendo un control directo sobre la potencia. En cuanto a la seguridad y el confort, disponía de elementos como dirección asistida, frenos ABS y un sistema de climatización, aunque carecía de algunas de las ayudas a la conducción más avanzadas que se popularizarían en años posteriores. Su consumo combinado de 8 l/100km era razonable para un motor turbo de su cilindrada.

Competencia

En su segmento, el Rover 75 competía con berlinas de prestigio como el BMW Serie 3, el Mercedes-Benz Clase C o el Audi A4. También se enfrentaba a modelos como el Volvo S60 o el Saab 9-3. Frente a ellos, el Rover 75 ofrecía una propuesta más enfocada en el confort y la elegancia clásica, con un toque distintivo que lo diferenciaba de la sobriedad alemana o la modernidad escandinava. Su precio de 28.115 euros lo situaba en una posición competitiva dentro de este grupo de vehículos premium.

Conclusión

El Rover 75 1.8T Classic de 2001 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su encanto. Es una berlina que ofrece un viaje confortable y distinguido, ideal para quienes buscan un vehículo con personalidad y un toque de clasicismo británico. Su motor turbo de 150 CV proporciona un rendimiento adecuado para la mayoría de las situaciones, y su diseño interior y exterior sigue siendo atractivo. Aunque su tecnología no es la más puntera hoy en día, su fiabilidad y el placer de conducción que ofrece lo convierten en una opción interesante para los amantes de los coches con carácter.