Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
131CV
Par
177Nm
Consumo
10.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1240kg
Precio
24,775€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
494 L
64 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 2.0i 5p Aut. · 131 CV (1998-2000)
Descripción general
El Saab 9-3 de 1998, en su versión 2.0i de 5 puertas con transmisión automática, representa la esencia de la marca sueca en una época de transición. Con un motor de gasolina de 131 CV y un diseño distintivo, este modelo buscaba ofrecer una alternativa premium en el segmento de las berlinas compactas, combinando seguridad, confort y un toque de originalidad escandinava.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-3, la sensación es de solidez y seguridad. La dirección, aunque no es la más comunicativa, ofrece una buena precisión. El motor de 131 CV, acoplado a una transmisión automática de 4 velocidades, proporciona una respuesta suave y progresiva, ideal para una conducción relajada. No es un coche de grandes aceleraciones, con un 0 a 100 km/h en 13 segundos, pero su confort de marcha y la insonorización del habitáculo hacen que los viajes sean placenteros. La suspensión, bien equilibrada, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, contribuyendo a una experiencia de conducción serena y confortable.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 de 1998 es inconfundiblemente Saab. Sus líneas fluidas y aerodinámicas, con el característico frontal y la zaga elevada, le otorgan una personalidad única. Las cinco puertas realzan su practicidad sin sacrificar la elegancia. En el interior, la disposición de los mandos es ergonómica y la calidad de los materiales, aunque sobria, transmite durabilidad. El habitáculo es espacioso, especialmente en las plazas delanteras, y el maletero de 494 litros es generoso para su segmento, destacando su funcionalidad y el enfoque en el confort de los ocupantes.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 de 1998 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Su motor de gasolina de 1985 cc con inyección indirecta y 16 válvulas, junto con la transmisión automática de 4 velocidades, buscaba optimizar el rendimiento y la eficiencia. Aunque no contaba con las últimas innovaciones en infoentretenimiento, sí ofrecía un equipamiento de seguridad completo, con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos sólidos en el trasero, además de estabilizadoras en ambos ejes para mejorar la estabilidad en carretera. La construcción del motor con bloque de hierro y culata de aluminio era una combinación robusta y fiable.
Competencia
En su momento, el Saab 9-3 competía con modelos como el Audi A4, el BMW Serie 3 y el Mercedes-Benz Clase C. Frente a ellos, el Saab ofrecía una propuesta diferente, con un enfoque más en la seguridad, la ergonomía y una personalidad distintiva, alejada de la deportividad o el lujo ostentoso de sus rivales alemanes. También se enfrentaba a opciones como el Volvo S40/V40, con el que compartía la filosofía de seguridad y confort escandinavo, pero con un toque más excéntrico en el diseño y la experiencia de conducción.
Conclusión
El Saab 9-3 2.0i de 1998 es un coche que, a pesar de su edad, sigue ofreciendo una experiencia de conducción agradable y distintiva. Su combinación de confort, seguridad y un diseño atemporal lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un clásico moderno con carácter. Aunque su consumo combinado de 10.1 l/100km puede ser elevado para los estándares actuales, su fiabilidad mecánica y la calidad de construcción compensan este aspecto. Es un coche para disfrutar de los viajes con tranquilidad y estilo, un verdadero reflejo de la ingeniería sueca.




