Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
131CV
Par
177Nm
Consumo
10.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1240kg
Precio
26,878€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
494 L
64 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 SE 2.0i 5p Aut. · 131 CV (1998-2000)
Descripción general
El Saab 9-3 de 1998, en su versión SE 2.0i 5p Aut., es un coche que evoca una época donde la individualidad y la ingeniería sueca marcaban la diferencia. Con un precio de 26.878 euros en su lanzamiento, este modelo de 5 puertas y 131 CV no solo ofrecía un medio de transporte, sino una declaración de intenciones. Su motor de gasolina de 1985 cc, con 4 cilindros y 16 válvulas, entregaba una potencia de 131 CV a 6100 rpm y un par motor de 177 Nm a 4300 rpm, gestionado por una transmisión automática de 4 velocidades. Un coche que, sin duda, prometía una experiencia de conducción distintiva.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-3, la sensación es de solidez y confort. La suspensión, aunque no especificada en detalle, junto con los frenos de disco ventilados delanteros (288 mm) y traseros (286 mm), ofrecían una pisada segura y una capacidad de frenado adecuada para la época. La aceleración de 0 a 100 km/h en 13 segundos y una velocidad máxima de 190 km/h no lo convertían en un deportivo, pero sí en un coche capaz de desenvolverse con soltura en carretera. El consumo combinado de 10.1 l/100km, con 14.7 l/100km en urbano y 7.4 l/100km en extraurbano, reflejaba un motor que, si bien no era el más eficiente, ofrecía un rendimiento constante. La dirección, aunque no detallada, contribuía a una experiencia de conducción predecible y cómoda, ideal para viajes largos.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 de 1998 es inconfundiblemente sueco, con líneas limpias y una silueta que prioriza la funcionalidad sin renunciar a la elegancia. Sus 4639 mm de longitud, 1711 mm de anchura y 1428 mm de altura le conferían una presencia robusta y distinguida. Las 5 puertas y el generoso maletero de 494 litros destacaban su practicidad, mientras que las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/50 R16 le daban un toque de deportividad sutil. El interior, aunque no descrito, se caracterizaba por la ergonomía y la calidad de los materiales, con un enfoque en la seguridad y el confort de los ocupantes. Un diseño atemporal que aún hoy conserva su atractivo.
Tecnología y características
En 1998, el Saab 9-3 incorporaba tecnología avanzada para su segmento. El motor de gasolina de 1985 cc con inyección indirecta y culata de aluminio, junto con un bloque de hierro, demostraba una ingeniería robusta y fiable. La transmisión automática de 4 velocidades ofrecía una conducción suave y relajada, ideal para el día a día. Aunque no se detallan sistemas de asistencia a la conducción modernos, la presencia de barras estabilizadoras delanteras y traseras, junto con un sistema de frenos eficaz, garantizaba una buena dinámica. La capacidad del depósito de combustible de 64 litros permitía una autonomía considerable, haciendo de este Saab un compañero ideal para viajes largos.
Competencia
En su época, el Saab 9-3 competía en el segmento de berlinas premium con modelos como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un enfoque más distintivo en la seguridad, la ergonomía y un diseño menos convencional. Aunque quizás no alcanzaba la deportividad de un BMW o el lujo de un Mercedes, el 9-3 se destacaba por su personalidad única y su reputación de robustez. Su precio de 26.878 euros lo posicionaba competitivamente en un mercado exigente, atrayendo a aquellos que buscaban algo diferente y con carácter.
Conclusión
El Saab 9-3 SE 2.0i 5p Aut. de 1998 es más que un coche; es un pedazo de la historia automotriz sueca. Representa una era donde la ingeniería se unía a un diseño distintivo y una filosofía de marca única. Con su motor de 131 CV, transmisión automática y un interior espacioso, ofrecía una experiencia de conducción cómoda y segura. Aunque sus prestaciones no eran las más elevadas y su consumo era moderado, su encanto residía en su carácter y su capacidad para diferenciarse de la competencia. Un coche que, a pesar de los años, sigue siendo apreciado por su calidad de construcción y su inconfundible personalidad.




