Saab 9-3 2.0 TS 5p · 205 CV (1998-2000)

1998
Gasolina
FWD
Manual 5v
Saab 9-3 - Vista 1
Saab 9-3 - Vista 2
Saab 9-3 - Vista 3
Saab 9-3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-3

Potencia

205CV

Par

280Nm

Consumo

9.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

7.3s

Vel. Máx.

235km/h

Peso

1380kg

Precio

30,022

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

494 L

Depósito

64 L

Potencia

151 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima205 CV / 151 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero494 L

Análisis detallado del Saab 9-3 2.0 TS 5p · 205 CV (1998-2000)

Descripción general

El Saab 9-3 2.0 TS de 1998 es un vehículo que encarna la esencia de la marca sueca: una combinación única de diseño distintivo, rendimiento emocionante y una fuerte apuesta por la seguridad. Este modelo de 5 puertas, con su motor de gasolina de 205 CV, se posicionó como una alternativa sofisticada y potente en su segmento, atrayendo a aquellos que buscaban algo más allá de lo convencional. Su presencia en la carretera no pasaba desapercibida, prometiendo una experiencia de conducción diferente y gratificante.

Experiencia de conducción

Al volante del Saab 9-3 2.0 TS, la sensación de potencia es inmediata y adictiva. Sus 205 CV, entregados por un motor turboalimentado, empujan con decisión desde bajas revoluciones, ofreciendo una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 7.3 segundos. La dirección, aunque no es la más comunicativa, es precisa, y la suspensión, con estabilizadoras tanto delante como detrás, proporciona un buen equilibrio entre confort y dinamismo. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, con una respuesta ágil y un aplomo que transmite confianza, especialmente en viajes largos. El sonido del motor, aunque discreto, acompaña la experiencia con un murmullo que sugiere la potencia latente.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-3 de 1998 es inconfundiblemente Saab. Sus líneas fluidas y aerodinámicas, con una silueta que combina elegancia y deportividad, lo distinguen de sus competidores. La parrilla frontal, los faros característicos y la forma del portón trasero son elementos que reflejan la identidad de la marca. En el interior, la ergonomía es una prioridad, con un salpicadero orientado al conductor y una disposición de los controles que, aunque peculiar para algunos, resulta intuitiva para los habituados a Saab. Los materiales, de buena calidad para la época, contribuyen a una atmósfera de solidez y confort. Es un diseño que, a pesar de los años, mantiene un atractivo atemporal y una personalidad propia.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 2.0 TS de 1998 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Su motor de gasolina de 1985 cc, con inyección indirecta, turbo e intercooler, era un ejemplo de ingeniería para extraer una potencia considerable de un bloque de cuatro cilindros. La transmisión manual de 5 velocidades, aunque estándar, estaba bien escalonada para aprovechar el par motor de 280 Nm. En cuanto a seguridad, Saab siempre fue pionera, y este modelo no era una excepción, con frenos de disco ventilados delante y discos macizos detrás, y una estructura de carrocería diseñada para absorber impactos de manera eficiente. Aunque carecía de las ayudas a la conducción modernas, su enfoque en la seguridad pasiva y activa era notable.

Competencia

En su época, el Saab 9-3 2.0 TS se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de las berlinas premium, como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Sin embargo, el Saab ofrecía una alternativa con un carácter más distintivo y una filosofía diferente. Mientras que sus competidores alemanes apostaban por una deportividad más directa o un lujo más tradicional, el 9-3 se desmarcaba con su enfoque en la seguridad, la ergonomía aeronáutica y un diseño menos convencional. También competía con modelos como el Volvo S70, compartiendo con él un origen sueco y un énfasis en la seguridad, pero con un toque más deportivo en el caso del Saab.

Conclusión

El Saab 9-3 2.0 TS de 1998 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un testimonio de la ingeniería y el diseño de Saab. Ofrece una experiencia de conducción emocionante gracias a su potente motor turbo, un diseño que no pasa de moda y un interior pensado para el conductor. Es un vehículo para aquellos que valoran la individualidad, la seguridad y un cierto toque de excentricidad. Aunque su consumo combinado de 9.4 l/100km puede parecer elevado hoy en día, era competitivo para su segmento y potencia en su momento. En definitiva, el 9-3 es más que un coche; es una declaración de intenciones, un pedazo de la historia automotriz que sigue cautivando a los entusiastas.