Saab 9-3 Sport Hatch 1.9 TiD (150 CV) Linear Sport Aut. · 150 CV (2006-2007)

2005
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Saab 9-3 - Vista 1
Saab 9-3 - Vista 2
Saab 9-3 - Vista 3
Saab 9-3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-3

Potencia

150CV

Par

320Nm

Consumo

7.2l/100

Emisiones

194g/km

0-100 km/h

11.2s

Vel. Máx.

195km/h

Peso

-kg

Precio

33,170

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

419 L

Depósito

58 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero419 L

Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Hatch 1.9 TiD (150 CV) Linear Sport Aut. · 150 CV (2006-2007)

Descripción general

El Saab 9-3 Sport Hatch de 2005, en su versión 1.9 TiD de 150 CV con acabado Linear Sport y transmisión automática, representa la esencia de la marca sueca: una combinación de diseño distintivo, seguridad y un toque de deportividad. Este modelo, con su carrocería familiar, buscaba ofrecer una alternativa práctica sin renunciar al carácter único de Saab. Con un motor diésel de 150 CV y una caja automática de 6 velocidades, prometía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia para la época.

Experiencia de conducción

Al volante del Saab 9-3 Sport Hatch, la sensación es de solidez y control. El motor 1.9 TiD de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su par de 320 Nm a 2000 rpm de manera suave y progresiva, lo que facilita una conducción relajada en el día a día. La transmisión automática de 6 velocidades contribuye a esta suavidad, realizando cambios de marcha sin brusquedades. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.2 segundos y una velocidad máxima de 195 km/h lo sitúan en un rango adecuado para viajes largos y adelantamientos seguros. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, ofrece un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de aplomo en carretera. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporciona una respuesta predecible. El consumo combinado de 7.2 l/100km, para un coche de su tamaño y año, era razonable, aunque en ciudad podía ascender a 10 l/100km. En general, es un coche que invita a disfrutar de la carretera con una sensación de seguridad y confort.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-3 Sport Hatch es inconfundiblemente Saab. Su carrocería familiar, o 'Sport Hatch' como la denominaba la marca, combina la funcionalidad de un familiar con líneas dinámicas y un perfil que evoca cierta deportividad. El frontal mantiene la identidad de la marca con su parrilla característica y faros que se integran armoniosamente. La zaga, con sus pilotos verticales y el portón trasero, no solo es estéticamente atractiva, sino que también facilita el acceso a un maletero de 419 litros, muy práctico para el uso diario o viajes. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 215/55 R16 complementan el conjunto, aportando una imagen equilibrada. En el interior, la disposición del salpicadero y la consola central, con su enfoque en el conductor, reflejan la herencia aeronáutica de Saab. Los materiales y acabados, aunque no lujosos, transmiten una sensación de calidad y durabilidad, con un diseño funcional y ergonómico.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 Sport Hatch de 2005 incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor 1.9 TiD de 150 CV destacaba por su inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, tecnologías que optimizaban la combustión y el rendimiento. La transmisión automática de 6 velocidades era un punto fuerte, ofreciendo una experiencia de conducción más relajada y eficiente. En cuanto a la seguridad, Saab siempre fue pionera, y este modelo no era una excepción, con un chasis robusto y sistemas de frenado con discos ventilados delanteros de 285 mm y discos traseros de 278 mm. Aunque no se especifican los sistemas de asistencia a la conducción, es de esperar que contara con los elementos de seguridad activa y pasiva habituales en la categoría premium de la época. La instrumentación, con su característica iluminación verde y la función 'Night Panel', que permitía apagar la mayoría de las luces del salpicadero para reducir distracciones nocturnas, era un detalle distintivo de la marca.

Competencia

En el segmento de los familiares premium de tamaño medio, el Saab 9-3 Sport Hatch se enfrentaba a competidores de peso como el Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring y el Mercedes-Benz Clase C Estate. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un diseño más distintivo y una personalidad propia, alejada de la sobriedad alemana. También competía con modelos como el Volvo V50, con el que compartía un enfoque en la seguridad y el confort, pero con un toque más deportivo en el caso del Saab. Otros rivales podrían incluir el Volkswagen Passat Variant o el Ford Mondeo Sportbreak, aunque estos se situaban en un escalón ligeramente inferior en cuanto a posicionamiento de marca. El Saab se distinguía por su enfoque en la ergonomía, la seguridad y un diseño que, aunque no era para todos los gustos, tenía un gran número de fieles seguidores.

Conclusión

El Saab 9-3 Sport Hatch 1.9 TiD de 150 CV con cambio automático es un coche que, a pesar de los años, sigue manteniendo un encanto especial. Es un vehículo que ofrece una experiencia de conducción confortable y segura, con un motor diésel que cumple con las expectativas de rendimiento y eficiencia para su segmento. Su diseño distintivo y su enfoque en la funcionalidad lo convierten en una opción interesante para aquellos que buscan un familiar con personalidad y un toque diferente. Aunque la marca ya no exista, este modelo es un testimonio de la ingeniería y el diseño suecos, un coche que, con el mantenimiento adecuado, puede seguir ofreciendo muchas satisfacciones a sus propietarios. Es un coche para quienes valoran la originalidad y la calidad de construcción por encima de las modas pasajeras.