Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
150CV
Par
240Nm
Consumo
9.2l/100
Emisiones
221g/km
0-100 km/h
11.3s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
-kg
Precio
32,080€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 5 puertas
419 L
58 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Hatch 1.8t (150 CV) Linear Sport Aut. · 150 CV (2006-2007)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Hatch de 2005, en su versión 1.8t de 150 CV Linear Sport Aut., es una propuesta que combina la funcionalidad de un familiar con el espíritu distintivo de la marca sueca. Con un motor de gasolina de 150 CV y una transmisión automática de 5 velocidades, este vehículo se posiciona como una opción interesante para quienes buscan algo diferente en el segmento de las berlinas medias, ofreciendo un equilibrio entre confort y un toque de deportividad.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-3 Sport Hatch, la sensación es de solidez y aplomo. El motor 1.8t, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 150 CV de forma progresiva, apoyado por un turbo que se hace notar. La caja de cambios automática de 5 velocidades, con convertidor de par, prioriza la suavidad en la transición entre marchas, lo que contribuye a una conducción relajada, ideal para viajes largos. La dirección de cremallera ofrece una buena precisión, y la suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, manteniendo un buen control de la carrocería. Sin embargo, su aceleración de 0 a 100 km/h en 11.3 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h sugieren que su enfoque no es la deportividad pura, sino un confort dinámico y seguro. El consumo combinado de 9.2 l/100km es un factor a considerar en el uso diario.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Hatch es inconfundiblemente Saab, con líneas que combinan elegancia y funcionalidad. La carrocería de cinco puertas, o 'Sport Hatch', le otorga una silueta distintiva y práctica, diferenciándose de las berlinas tradicionales. Sus dimensiones, con 4654 mm de largo, 1762 mm de ancho y 1507 mm de alto, le confieren una presencia robusta pero estilizada. El frontal mantiene la identidad de la marca, mientras que la zaga, con su portón, no solo es estéticamente atractiva sino que también facilita el acceso a un maletero de 419 litros, ampliable para mayor versatilidad. El interior, aunque no se detalla en los datos, suele caracterizarse por una ergonomía cuidada y materiales de calidad, fieles a la filosofía de Saab.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 Sport Hatch de 2005 incorpora soluciones propias de su época. El motor 1.8t de gasolina, con inyección indirecta, turbo e intercooler, es un ejemplo de la ingeniería de Saab para optimizar el rendimiento y la eficiencia. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es la más moderna, ofrece un funcionamiento suave y fiable. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 285 mm delante y discos de 278 mm detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. La suspensión independiente en ambos ejes, con estabilizadoras, contribuye a un comportamiento dinámico equilibrado. Aunque no se especifican sistemas de asistencia a la conducción avanzados, propios de vehículos más recientes, el 9-3 se enfoca en una experiencia de conducción segura y controlada.
Competencia
En el segmento de las berlinas medias familiares, el Saab 9-3 Sport Hatch competía con modelos como el Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring o el Mercedes-Benz Clase C Estate. También se enfrentaba a opciones como el Volvo V50 o el Volkswagen Passat Variant. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un diseño más singular, un enfoque en la seguridad y una personalidad distintiva que atraía a un público que buscaba salirse de lo convencional. Su motorización de 150 CV lo situaba en un punto intermedio, ofreciendo un rendimiento adecuado sin caer en excesos, y su transmisión automática aportaba un extra de confort.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Hatch 1.8t de 2005 es un coche que, a pesar de los años, mantiene su atractivo para aquellos que valoran la originalidad, la seguridad y un cierto toque de exclusividad. Su diseño atemporal, su motor turbo de gasolina y su transmisión automática lo convierten en un compañero de viaje cómodo y capaz. Si bien su consumo y prestaciones no son las más destacadas en comparación con modelos más modernos, su carácter y la experiencia de conducción que ofrece lo hacen una opción a considerar para quienes buscan un vehículo con personalidad y un legado automovilístico único. Es un coche que invita a disfrutar del camino con una perspectiva diferente.




