Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
250CV
Par
350Nm
Consumo
11l/100
Emisiones
264g/km
0-100 km/h
7.8s
Vel. Máx.
240km/h
Peso
-kg
Precio
45,830€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
419 L
58 L
184 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Hatch V6 2.8T (250 CV) Aero Aut. · 250 CV (2006-2007)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Hatch V6 2.8T de 2005 es una propuesta audaz y distintiva en el segmento de los familiares deportivos. Con su motor V6 turboalimentado de 250 CV y una transmisión automática de 6 velocidades, este modelo prometía una experiencia de conducción emocionante y un toque de exclusividad sueca. Se posicionaba como una alternativa para aquellos que buscaban algo más allá de lo convencional, combinando practicidad con un rendimiento considerable.
Experiencia de conducción
Al volante, el Saab 9-3 Sport Hatch V6 2.8T ofrecía una experiencia de conducción que combinaba potencia y confort. El motor V6 turbo respondía con contundencia, entregando sus 250 CV de forma lineal y con un par motor de 350 Nm disponible desde bajas revoluciones, lo que se traducía en una aceleración de 0 a 100 km/h en 7.8 segundos y una velocidad máxima de 240 km/h. La suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporcionaba un buen equilibrio entre estabilidad y absorción de irregularidades, aunque su enfoque era más hacia el confort que hacia la deportividad extrema. La dirección hidráulica ofrecía una buena retroalimentación, y los frenos de disco ventilados en ambos ejes garantizaban una detención eficaz. Sin embargo, el consumo combinado de 11 l/100km reflejaba el apetito de su potente motor.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Hatch de 2005 era inconfundiblemente Saab, con líneas elegantes y una silueta distintiva que lo diferenciaba de sus competidores. La carrocería Sport Hatch combinaba la funcionalidad de un familiar con la estética dinámica de un coupé, creando un vehículo atractivo y versátil. Los detalles exteriores, como las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 235/45 R17, realzaban su carácter deportivo. En el interior, la cabina mantenía la filosofía de diseño centrada en el conductor, con un salpicadero ergonómico y materiales de calidad que transmitían una sensación de solidez y buen gusto. La capacidad del maletero de 419 litros era adecuada para un uso familiar, y el espacio interior era generoso para cinco ocupantes.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 Sport Hatch V6 2.8T incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor V6 de 2.8 litros con turbocompresor e intercooler, junto con la inyección indirecta, era un ejemplo de ingeniería para ofrecer un rendimiento óptimo. La transmisión automática de 6 velocidades gestionaba la potencia de manera eficiente, contribuyendo a una conducción suave y dinámica. Aunque no se especifican detalles sobre sistemas de infoentretenimiento o asistencia a la conducción, Saab siempre se caracterizó por integrar innovaciones en seguridad y confort, como los sistemas de climatización avanzados y una ergonomía cuidada en el habitáculo. La construcción del motor en aluminio, tanto el bloque como la culata, era un detalle que contribuía a la ligereza y eficiencia del conjunto.
Competencia
En su segmento, el Saab 9-3 Sport Hatch V6 2.8T se enfrentaba a rivales de marcas premium alemanas como el Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring y el Mercedes-Benz Clase C Estate, así como a opciones de otras marcas como el Volvo V50. Estos competidores ofrecían una combinación similar de lujo, rendimiento y practicidad, pero el Saab se distinguía por su diseño único, su enfoque en la seguridad y su carácter un tanto más excéntrico y menos convencional, atrayendo a un público que valoraba la individualidad y la ingeniería sueca.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Hatch V6 2.8T de 2005 fue un coche con un encanto particular, una mezcla de deportividad, elegancia y funcionalidad. Su potente motor turbo, combinado con un diseño distintivo y un interior bien resuelto, lo convertían en una opción atractiva para quienes buscaban un familiar con carácter. Aunque su consumo era elevado y su fiabilidad, como la de muchos coches de la época, podía ser un punto a considerar con el tiempo, ofrecía una experiencia de conducción gratificante y un toque de exclusividad que pocos rivales podían igualar. Era un coche para disfrutar en cada trayecto, con una personalidad que lo hacía destacar en la carretera.




