Saab 9-3 Sport Hatch Linear Sport 1.9 TiD 150 CV Aut. (2010)

2008
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Saab 9-3 - Vista 1
Saab 9-3 - Vista 2
Saab 9-3 - Vista 3
Saab 9-3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-3

Potencia

150CV

Par

320Nm

Consumo

6.7l/100

Emisiones

179g/km

0-100 km/h

11.2s

Vel. Máx.

195km/h

Peso

-kg

Precio

34,947

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

419 L

Depósito

58 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero419 L

Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Hatch Linear Sport 1.9 TiD 150 CV Aut. (2010)

Descripción general

El Saab 9-3 Sport Hatch Linear Sport 1.9 TiD de 150 CV con transmisión automática, un modelo del 2008, representa la esencia de la marca sueca: una combinación de diseño distintivo, seguridad y un toque de deportividad. Este vehículo, con su carrocería familiar, ofrecía una alternativa elegante y práctica en el segmento de las berlinas medias premium, destacando por su motor diésel eficiente y su confort de marcha.

Experiencia de conducción

Al volante del Saab 9-3 Sport Hatch, la sensación es de solidez y control. El motor 1.9 TiD de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su fuerza de manera lineal y suficiente para la mayoría de las situaciones, especialmente en combinación con la suave transmisión automática de 6 velocidades. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la agilidad en curvas. La dirección, de cremallera, proporciona una respuesta precisa, invitando a disfrutar de la carretera. Es un coche que transmite confianza y seguridad, ideal para viajes largos donde el confort es primordial.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-3 Sport Hatch es inconfundiblemente Saab. Su silueta, con la característica caída del techo hacia la zaga y el portón trasero, le otorga una personalidad única y una funcionalidad excepcional. Los faros delanteros, con su forma distintiva, y la parrilla frontal, le confieren una mirada elegante y a la vez deportiva. En el interior, la disposición de los mandos es ergonómica y la calidad de los materiales es notable, con un salpicadero orientado al conductor que evoca la herencia aeronáutica de la marca. Es un diseño que, incluso años después, sigue manteniendo su atractivo y originalidad.

Tecnología y características

En su momento, el Saab 9-3 Sport Hatch incorporaba tecnología avanzada para su segmento. El motor 1.9 TiD de 150 CV, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un propulsor diésel moderno y eficiente. La transmisión automática de 6 velocidades contribuía a un confort de marcha superior y a un consumo contenido. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos sólidos en el trasero, además de un chasis bien puesto a punto. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción que vemos hoy, su equipamiento tecnológico estaba a la altura de sus rivales premium de la época.

Competencia

En el competitivo segmento de las berlinas medias premium, el Saab 9-3 Sport Hatch se enfrentaba a duros rivales como el BMW Serie 3 Touring, el Audi A4 Avant y el Mercedes-Benz Clase C Estate. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un diseño más distintivo y una personalidad propia, alejada de las propuestas más conservadoras de sus competidores alemanes. Su enfoque en la seguridad y el confort, junto con su herencia aeronáutica, lo convertían en una opción atractiva para aquellos que buscaban algo diferente.

Conclusión

El Saab 9-3 Sport Hatch Linear Sport 1.9 TiD 150 CV Aut. es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes valoran la originalidad, la seguridad y un buen confort de marcha. Su diseño atemporal, su motor diésel eficiente y su comportamiento equilibrado lo convierten en un compañero de viaje agradable y fiable. Es un vehículo que evoca una época dorada de la ingeniería sueca, un coche con alma que aún hoy puede ofrecer muchas satisfacciones a sus propietarios.