Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
120CV
Par
280Nm
Consumo
5.5l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
12s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
-kg
Precio
30,145€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
419 L
58 L
88 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Hatch Linear Sport 1.9 TiD FP 120 CV (2007-2008)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Hatch de 2008, en su versión Linear Sport con motor 1.9 TiD de 120 CV, representa la esencia de la marca sueca: una combinación de diseño distintivo, seguridad y un toque de deportividad. Este modelo, con su carrocería familiar, ofrecía una alternativa elegante y práctica en el segmento de las berlinas medias, destacando por su personalidad única en un mercado dominado por opciones más convencionales.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-3 Sport Hatch, la sensación es de solidez y control. El motor diésel de 120 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su par de 280 Nm a bajas revoluciones (2000 rpm), lo que se traduce en una respuesta agradable y suficiente para el día a día y viajes largos. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite un buen aprovechamiento de la mecánica. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, proporciona un equilibrio entre confort y agilidad, absorbiendo bien las irregularidades sin sacrificar la estabilidad en curva. La dirección, de cremallera, ofrece una buena conexión con la carretera, transmitiendo confianza al conductor. Es un coche que invita a disfrutar de la conducción con una sensación de seguridad y aplomo.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Hatch es inconfundiblemente Saab. Su silueta familiar, con una línea de techo que desciende suavemente hacia la zaga, le otorga una estética deportiva y elegante a la vez. Los faros delanteros, con su característica forma, y la parrilla frontal, le confieren una personalidad fuerte y reconocible. En el interior, la disposición del salpicadero, con la consola central orientada hacia el conductor, es un guiño a la tradición aeronáutica de la marca. Los materiales, aunque no son los más lujosos del segmento, transmiten una sensación de calidad y durabilidad. La ergonomía es buena, con todos los mandos al alcance, y los asientos ofrecen un buen soporte, ideales para largos trayectos. La funcionalidad se une a la estética en un habitáculo que, sin ser ostentoso, resulta acogedor y práctico.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 Sport Hatch de 2008 incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor 1.9 TiD de 120 CV, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia diésel, logrando un consumo combinado de 5.5 l/100km y unas emisiones de CO2 de 149 g/km. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y macizos detrás, y un chasis bien resuelto que contribuía a una conducción segura. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción que vemos hoy, su enfoque en la seguridad pasiva y activa era una prioridad para la marca. La instrumentación, clara y legible, y los sistemas de infoentretenimiento de la época, aunque básicos para los estándares actuales, cumplían su función con solvencia.
Competencia
En su momento, el Saab 9-3 Sport Hatch competía en un segmento muy disputado con modelos como el Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring, el Mercedes-Benz Clase C Estate o el Volvo V50. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un diseño más distintivo y una personalidad más marcada, alejada de la sobriedad alemana. Si bien no siempre podía igualar el refinamiento o la tecnología de sus rivales premium, el Saab se defendía con un enfoque en la seguridad, la ergonomía y una experiencia de conducción única, atrayendo a aquellos que buscaban algo diferente y con carácter.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Hatch Linear Sport 1.9 TiD de 120 CV es un coche que, a pesar de los años, sigue conservando su encanto. Es una berlina familiar que combina un diseño atemporal con una conducción segura y confortable. Su motor diésel ofrece un buen equilibrio entre prestaciones y consumo, y su interior, aunque no es el más lujoso, es funcional y acogedor. Para aquellos que valoran la originalidad, la seguridad y una experiencia de conducción con personalidad, este Saab sigue siendo una opción interesante en el mercado de segunda mano, un testimonio de la ingeniería sueca con un toque emocional que pocos coches logran transmitir.




