Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
150CV
Par
240Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
214g/km
0-100 km/h
11.3s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
-kg
Precio
36,050€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 5 puertas
419 L
58 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Hatch Vector 1.8t Aut. · 150 CV (2008-2009)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Hatch Vector 1.8t Aut. de 2008 es una propuesta que combina la funcionalidad de un familiar con el espíritu distintivo y la elegancia sobria que siempre ha caracterizado a la marca sueca. Este modelo, con su motor de gasolina de 150 CV y transmisión automática, se presenta como una opción interesante para quienes buscan un coche práctico, pero con un toque de exclusividad y un diseño que se desmarca de lo convencional.
Experiencia de conducción
Al volante, el Saab 9-3 Sport Hatch Vector ofrece una experiencia de conducción equilibrada. Sus 150 CV, entregados por un motor 1.8t, proporcionan una respuesta adecuada para el día a día y viajes largos, aunque sin pretensiones deportivas. La transmisión automática de 5 velocidades contribuye a una marcha suave y confortable, ideal para la ciudad y la carretera. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un buen compromiso entre confort y estabilidad. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión. En general, es un coche que invita a disfrutar del viaje con tranquilidad, sin sobresaltos, pero con la seguridad de tener potencia suficiente cuando se necesita.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Hatch es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Su carrocería Sport Hatch, una mezcla entre berlina y familiar, le otorga una silueta distintiva y elegante. Las líneas son fluidas y atemporales, con un frontal que mantiene la identidad de Saab y una zaga que integra de forma armoniosa el portón trasero. El interior, fiel a la filosofía de la marca, es sobrio y funcional, con materiales de buena calidad y una ergonomía bien pensada. Los asientos son cómodos y ofrecen un buen soporte, y el salpicadero, con su característica instrumentación, crea un ambiente acogedor y diferente. Es un coche que, a pesar de los años, sigue atrayendo miradas por su originalidad y buen gusto.
Tecnología y características
En cuanto a tecnología, el Saab 9-3 Sport Hatch Vector de 2008, aunque no cuenta con las últimas innovaciones de hoy en día, ofrecía un equipamiento completo para su época. Destaca su motor 1.8t de gasolina, que incorpora inyección indirecta, turbo e intercooler, una combinación que busca eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 5 velocidades facilita la conducción. En el apartado de seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delante y discos detrás, así como estabilizadoras en ambos ejes. El sistema de infoentretenimiento y conectividad, aunque básico para los estándares actuales, cumplía con las expectativas de la época, ofreciendo lo necesario para un viaje agradable.
Competencia
En su segmento, el Saab 9-3 Sport Hatch Vector competía con modelos premium de marcas alemanas como el Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring o el Mercedes-Benz Clase C Estate. También se enfrentaba a opciones como el Volvo V50 o el Alfa Romeo 159 Sportwagon. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un diseño más personal, un enfoque en la seguridad y el confort, y una personalidad que lo diferenciaba claramente de sus competidores más directos. Su propuesta era para aquellos que buscaban algo distinto, sin renunciar a la calidad y el buen hacer de un coche europeo.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Hatch Vector 1.8t Aut. de 2008 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su atractivo. Es una opción ideal para quienes valoran la originalidad, el confort y una conducción relajada. Su diseño atemporal, su interior bien resuelto y su motor equilibrado lo convierten en un compañero de viaje agradable y funcional. Aunque no es el más potente ni el más tecnológico de su segmento, su personalidad y su herencia sueca le otorgan un encanto especial. Es un coche para disfrutar con calma, apreciando los detalles y la filosofía de una marca que siempre apostó por la diferencia.




