Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
211CV
Par
300Nm
Consumo
8.6l/100
Emisiones
207g/km
0-100 km/h
8.5s
Vel. Máx.
230km/h
Peso
-kg
Precio
37,100€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
AWD
5 / 5 puertas
419 L
61 L
155 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Hatch Linear Sport 2.0T XWD · 211 CV (2008-2009)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Hatch Linear Sport 2.0T XWD de 2008 es una propuesta que combina la versatilidad de un familiar con el espíritu deportivo y la tracción integral, una combinación poco común que lo distingue en su segmento. Este modelo, con su motor de 211 CV, prometía una experiencia de conducción dinámica y segura, manteniendo la esencia de la marca sueca.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-3 Sport Hatch, las sensaciones son de solidez y control. El motor 2.0T, con sus 211 CV y 300 Nm de par, ofrece una respuesta enérgica desde bajas revoluciones, permitiendo aceleraciones contundentes y recuperaciones ágiles. La tracción integral XWD (Cross-Wheel Drive) proporciona una adherencia excepcional, especialmente en condiciones de baja adherencia, transmitiendo una gran confianza al conductor. La dirección es precisa y la suspensión, aunque firme, filtra bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un buen equilibrio entre confort y deportividad. La caja de cambios manual de seis velocidades es suave y precisa, contribuyendo a una experiencia de conducción gratificante. Es un coche que invita a disfrutar de cada trayecto, con un comportamiento noble y predecible.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Hatch es inconfundiblemente Saab, con líneas fluidas y una silueta elegante que combina la funcionalidad de un familiar con la estética deportiva. El frontal presenta la característica parrilla de la marca y unos faros alargados que le otorgan una mirada distintiva. La línea del techo desciende suavemente hacia la zaga, culminando en un portón trasero que integra un pequeño spoiler, añadiendo un toque dinámico. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 235/45 R17 complementan su imagen atlética. En el interior, el diseño es sobrio y funcional, con materiales de buena calidad y una ergonomía bien pensada. El salpicadero orientado al conductor, los asientos cómodos y el característico 'Night Panel' son detalles que refuerzan su personalidad única.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 Sport Hatch 2.0T XWD de 2008 incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor 2.0T de gasolina, con inyección indirecta, turbo e intercooler, ofrecía un rendimiento notable. La tracción integral XWD, desarrollada por Saab, era uno de sus puntos fuertes, distribuyendo el par de forma inteligente entre las cuatro ruedas para optimizar la tracción y la estabilidad. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en ambos ejes y un chasis bien puesto a punto con suspensión McPherson delantera y paralelogramo deformable trasera, ambas con barra estabilizadora. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción de los modelos actuales, su equipamiento era completo para su segmento y año.
Competencia
En su momento, el Saab 9-3 Sport Hatch 2.0T XWD se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de los familiares premium con aspiraciones deportivas. Entre ellos, destacaban modelos como el Audi A4 Avant quattro, el BMW Serie 3 Touring xDrive y el Volvo V50 T5 AWD. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un diseño más distintivo, una personalidad única y una tracción integral muy efectiva, aunque quizás con una imagen de marca menos consolidada en algunos mercados.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Hatch Linear Sport 2.0T XWD de 2008 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para aquellos que buscan un familiar con un toque deportivo, tracción integral y una personalidad diferente. Su motor potente, su comportamiento dinámico y su diseño atemporal lo convierten en un vehículo con un encanto especial. Es un coche que se disfruta conduciendo y que ofrece un buen equilibrio entre prestaciones, seguridad y versatilidad, manteniendo la esencia de la ingeniería sueca.




