Saab 9-3 Sport Hatch Aero 2.0T XWD · 211 CV (2009-2010)

2008
Gasolina
AWD
Manual 6v
Saab 9-3 - Vista 1
Saab 9-3 - Vista 2
Saab 9-3 - Vista 3
Saab 9-3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-3

Potencia

211CV

Par

300Nm

Consumo

8.1l/100

Emisiones

194g/km

0-100 km/h

8.5s

Vel. Máx.

230km/h

Peso

-kg

Precio

37,440

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

419 L

Depósito

61 L

Potencia

155 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima211 CV / 155 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito61 L
Maletero419 L

Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Hatch Aero 2.0T XWD · 211 CV (2009-2010)

Descripción general

El Saab 9-3 Sport Hatch Aero 2.0T XWD de 2008 es una propuesta que combina la practicidad de un familiar con el espíritu deportivo y la tracción integral, una combinación poco común que lo hacía destacar en su segmento. Con 211 CV y un motor turboalimentado, prometía una experiencia de conducción emocionante y segura, manteniendo la esencia distintiva de la marca sueca.

Experiencia de conducción

Al volante de este Saab, la sensación es de solidez y control. El motor 2.0T entrega su potencia de forma lineal y contundente, empujando con decisión desde bajas revoluciones gracias al turbo. La tracción integral XWD proporciona una adherencia excepcional, transmitiendo una gran confianza en curvas y condiciones de baja adherencia. La dirección es precisa y la suspensión, aunque firme, filtra bien las irregularidades, ofreciendo un equilibrio entre confort y dinamismo. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, con un sonido de motor agradable y una respuesta ágil que sorprende para un vehículo de su tamaño.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-3 Sport Hatch Aero es inconfundiblemente Saab, con líneas fluidas y una silueta elegante que combina la funcionalidad de un familiar con un toque deportivo. El frontal, con su característica parrilla y faros, le otorga una personalidad fuerte. La parte trasera, con el portón inclinado y los pilotos distintivos, refuerza su carácter dinámico. En el interior, la ergonomía es clave, con un salpicadero orientado al conductor y materiales de buena calidad que crean un ambiente sobrio pero acogedor. Los asientos son cómodos y ofrecen un buen soporte, ideales para viajes largos.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 Sport Hatch Aero 2.0T XWD incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor 2.0T de inyección indirecta con turbo e intercooler ofrecía un rendimiento notable y una eficiencia razonable. La tracción integral XWD, una de sus grandes bazas, distribuía la potencia de forma inteligente entre las cuatro ruedas para optimizar la tracción y la estabilidad. Contaba con un sistema de frenos de disco ventilados en ambos ejes para una detención eficaz y una suspensión bien calibrada para un comportamiento dinámico. Aunque no destacaba por pantallas táctiles o asistentes de conducción modernos, su tecnología se centraba en la seguridad y el placer de conducir.

Competencia

En su momento, el Saab 9-3 Sport Hatch Aero 2.0T XWD se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de los familiares premium con aspiraciones deportivas. Competía con modelos como el Audi A4 Avant quattro, el BMW Serie 3 Touring xDrive o el Volvo V50 T5 AWD. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un diseño más distintivo, un enfoque en la seguridad y una personalidad única que lo diferenciaba de las propuestas alemanas más convencionales.

Conclusión

El Saab 9-3 Sport Hatch Aero 2.0T XWD de 2008 es un coche con carácter, que ofrece una combinación atractiva de deportividad, practicidad y seguridad. Su motor potente, la tracción integral y un diseño atemporal lo convierten en una opción interesante para quienes buscan algo diferente en el segmento de los familiares premium. Es un vehículo que, a pesar del paso del tiempo, sigue transmitiendo una sensación de calidad y un placer de conducción genuino, un verdadero reflejo de la ingeniería sueca.