Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
256CV
Par
350Nm
Consumo
11l/100
Emisiones
264g/km
0-100 km/h
7.8s
Vel. Máx.
240km/h
Peso
-kg
Precio
46,395€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
419 L
58 L
188 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Hatch Aero V6 2.8T Aut. · 256 CV (2007-2008)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Hatch Aero V6 2.8T Aut. de 2008 es una propuesta audaz y distintiva en el segmento de los familiares deportivos. Con su motor V6 turboalimentado y una estética que no deja indiferente, este modelo se posiciona como una alternativa para quienes buscan algo más que un simple medio de transporte, ofreciendo una combinación de potencia, confort y un toque de exclusividad sueca.
Experiencia de conducción
Al volante, el Saab 9-3 Sport Hatch Aero V6 2.8T Aut. transmite una sensación de solidez y aplomo. El motor V6 de 256 CV responde con contundencia, entregando una aceleración de 0 a 100 km/h en 7.8 segundos y una velocidad máxima de 240 km/h. La transmisión automática de 6 velocidades gestiona la potencia de forma suave y eficiente, aunque en ocasiones puede parecer algo menos directa que una manual. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un buen equilibrio entre confort y dinamismo, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la estabilidad en curvas. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión. En general, la experiencia de conducción es gratificante, invitando a disfrutar de cada trayecto con una mezcla de deportividad y refinamiento.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Hatch Aero V6 2.8T Aut. es inconfundiblemente Saab. Su carrocería familiar, o Sport Hatch como la denomina la marca, combina líneas elegantes con un toque deportivo. El frontal, con la característica parrilla de Saab y los faros afilados, le confiere una mirada decidida. La silueta lateral es fluida, con una línea de techo que desciende suavemente hacia la zaga, culminando en un portón trasero práctico y bien integrado. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 235/45 R17 realzan su carácter deportivo. En el interior, la disposición de los mandos es ergonómica y la calidad de los materiales es buena, con un diseño que prioriza la funcionalidad sin renunciar a la estética. Los asientos son cómodos y ofrecen un buen soporte, ideales para viajes largos.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 Sport Hatch Aero V6 2.8T Aut. de 2008 incorpora elementos que, para su época, eran bastante avanzados. El motor V6 de 2.8 litros con turbo e intercooler es un ejemplo de ingeniería, ofreciendo una potencia considerable con una entrega de par de 350 Nm a bajas revoluciones (1800 rpm). La inyección indirecta y la culata de aluminio son detalles técnicos que contribuyen a su rendimiento. La transmisión automática de seis velocidades es un componente clave para la comodidad en la conducción. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados en ambos ejes (314 mm delante y 292 mm detrás) y un chasis bien resuelto con suspensiones independientes. Aunque no dispone de las últimas ayudas a la conducción de los modelos actuales, su equipamiento de serie en seguridad pasiva era competitivo en su segmento.
Competencia
En su segmento, el Saab 9-3 Sport Hatch Aero V6 2.8T Aut. se enfrentaba a rivales de peso como el Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring o el Mercedes-Benz Clase C Estate. Frente a ellos, el Saab ofrecía una propuesta más distintiva y menos convencional, con un enfoque en la seguridad y la innovación que siempre caracterizó a la marca. Si bien sus competidores alemanes podían presumir de una imagen de marca más consolidada o de una mayor variedad de motorizaciones, el Saab se desmarcaba por su personalidad única y su motor V6 turbo, que ofrecía un rendimiento emocionante.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Hatch Aero V6 2.8T Aut. de 2008 es un coche con carácter, que combina la versatilidad de un familiar con las prestaciones de un deportivo. Su motor V6 turbo es una delicia, ofreciendo una respuesta contundente y un sonido embriagador. El diseño, aunque polarizador para algunos, es un sello de identidad de la marca y sigue siendo atractivo hoy en día. Es un coche para aquellos que valoran la originalidad, la seguridad y una experiencia de conducción gratificante, alejada de las opciones más masificadas. Un verdadero Saab, con todo lo que ello implica.




