Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
122CV
Par
167Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
183g/km
0-100 km/h
11.5s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
-kg
Precio
22,815€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
90 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i (122 CV) Linear · 122 CV (2003-2006)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i de 2002, en su versión Linear, representa la esencia de la marca sueca: una berlina con un toque distintivo y una propuesta diferente en el segmento. Con 122 CV, este modelo buscaba ofrecer un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, manteniendo la seguridad y el confort como pilares fundamentales. Su diseño, aunque conservador, destilaba una elegancia atemporal que lo diferenciaba de sus competidores.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-3 1.8i, la sensación es de solidez y aplomo. El motor de 122 CV, aunque no es un derroche de potencia, se muestra suficiente para un uso diario y viajes largos, entregando su par de 167 Nm a 3800 rpm de forma progresiva. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.5 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h lo sitúan en un rango aceptable para su categoría. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de control. La dirección de cremallera, aunque carece de asistencia variable, transmite una buena conexión con la carretera. El consumo combinado de 7.7 l/100km es razonable para la época, aunque en ciudad puede ascender a 10.6 l/100km. En general, es un coche que invita a la conducción relajada y segura, con un habitáculo bien insonorizado que contribuye a una experiencia de viaje placentera.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán de 2002 es un claro ejemplo de la filosofía de la marca. Sus líneas son limpias y elegantes, con una silueta que evoca dinamismo sin caer en estridencias. El frontal, con la característica parrilla de Saab y los faros alargados, le confiere una personalidad inconfundible. La zaga, con sus pilotos integrados, mantiene la coherencia estética. En el interior, la disposición de los elementos es ergonómica y funcional, con un salpicadero orientado al conductor y materiales de buena calidad. Aunque no es un diseño revolucionario, su atemporalidad le permite envejecer con dignidad, manteniendo un atractivo discreto y sofisticado.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 1.8i de 2002 incorporaba soluciones propias de su tiempo. El motor de gasolina de 1.8 litros y 122 CV, con inyección indirecta y admisión variable, buscaba optimizar la entrega de potencia y la eficiencia. La transmisión manual de 5 velocidades, con embrague monodisco en seco, ofrecía un manejo preciso. En cuanto a la seguridad, Saab siempre fue pionera, y este modelo no era una excepción, con una estructura robusta y sistemas de seguridad pasiva avanzados para la época. Aunque no contaba con las últimas ayudas a la conducción que vemos hoy, su enfoque en la seguridad y la ergonomía lo convertían en un coche bien equipado para su segmento.
Competencia
En el mercado de las berlinas premium de tamaño medio, el Saab 9-3 1.8i de 2002 se enfrentaba a competidores de la talla del BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. También rivalizaba con modelos como el Volvo S60 y el Alfa Romeo 156. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un enfoque más individualista, un diseño distintivo y un énfasis en la seguridad y el confort, aunque quizás con un menor dinamismo deportivo que algunos de sus rivales alemanes.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i Linear de 2002 es un coche que, a pesar de los años, sigue manteniendo su encanto. Es una berlina que ofrece un buen equilibrio entre prestaciones, confort y seguridad, con un diseño que resiste el paso del tiempo. Para aquellos que buscan un coche con personalidad, diferente a las opciones más convencionales, y valoran la calidad de construcción y la seguridad, este Saab es una opción interesante. Su motor de 122 CV cumple con creces para un uso cotidiano, y su comportamiento en carretera es noble y predecible. Es un coche que invita a disfrutar de la conducción sin prisas, con la tranquilidad que ofrece la ingeniería sueca.




