Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i (122 CV) Vector · 122 CV (2003-2005)

2002
Gasolina
FWD
Manual 5v
Saab 9-3 - Vista 1
Saab 9-3 - Vista 2
Saab 9-3 - Vista 3
Saab 9-3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-3

Potencia

122CV

Par

167Nm

Consumo

7.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.5s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

-kg

Precio

26,450

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

90 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima122 CV / 90 kW
Par máximo167 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i (122 CV) Vector · 122 CV (2003-2005)

Descripción general

El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i de 2002, en su versión Vector, se presenta como una berlina con un toque distintivo y una propuesta diferente en el segmento. Con 122 CV, este modelo buscaba ofrecer una experiencia de conducción equilibrada, combinando la sobriedad escandinava con un dinamismo sutil. Su precio de 26.450 € en su momento lo posicionaba como una alternativa interesante para quienes buscaban algo más allá de lo convencional.

Experiencia de conducción

Al volante del Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i, la sensación es de solidez y confort. El motor de 122 CV, aunque no es un derroche de potencia, se muestra suficiente para un uso diario y viajes tranquilos, alcanzando los 200 km/h y acelerando de 0 a 100 km/h en 11.5 segundos. La suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto a las barras estabilizadoras, proporciona un buen equilibrio entre comodidad y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del asfalto con aplomo. La dirección, aunque no se especifica su tipo, contribuye a una conducción predecible y segura. El consumo combinado de 7.9 l/100km es razonable para la época y el tipo de motor.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán de 2002 es inconfundiblemente Saab, con líneas limpias y una silueta elegante que lo diferenciaba de sus competidores. Sus 4635 mm de longitud, 1762 mm de anchura y 1466 mm de altura le otorgan una presencia imponente pero discreta. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 215/50 R17, en la versión Vector, realzan su carácter deportivo. El interior, aunque no se detalla, se esperaba que siguiera la filosofía de la marca, con un enfoque en la ergonomía y la funcionalidad, y un maletero de 425 litros que ofrecía una buena capacidad de carga.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i de 2002 incorporaba un motor de gasolina de 1796 cc con 4 cilindros y 16 válvulas, que entregaba 122 CV a 6000 rpm y un par motor de 167 Nm a 3800 rpm. La inyección indirecta con admisión variable optimizaba la entrega de potencia. La transmisión manual de 5 velocidades enviaba la potencia a las ruedas delanteras. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros aseguraban una buena capacidad de detención. Aunque no se mencionan sistemas de asistencia a la conducción avanzados, propios de modelos más modernos, el enfoque de Saab siempre fue la seguridad y la ingeniería robusta.

Competencia

En su segmento, el Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i se enfrentaba a rivales de peso como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Si bien estos ofrecían un mayor prestigio de marca y, en ocasiones, opciones de motorización más potentes, el Saab se distinguía por su personalidad única, su diseño menos convencional y una propuesta de valor diferente, apelando a un público que buscaba exclusividad y un enfoque más individualista en su elección de vehículo.

Conclusión

El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i Vector de 2002 es un coche que, a pesar de su discreta potencia, ofrecía una experiencia de conducción agradable y un diseño atemporal. Era una opción para aquellos que valoraban la originalidad, la seguridad y una cierta distinción frente a las marcas premium más establecidas. Su fiabilidad, combinada con un confort de marcha notable, lo convertían en un compañero de viaje competente y con carácter. Un coche que, sin ser el más rápido, dejaba una huella de elegancia y buen hacer.