Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
122CV
Par
167Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
183g/km
0-100 km/h
11.5s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
-kg
Precio
26,291€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
90 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i (122 CV) Linear Sport · 122 CV (2006-2007)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i de 2002, en su versión Linear Sport, nos invita a un viaje en el tiempo a una era donde la marca sueca aún destilaba su esencia única. Con 122 CV bajo el capó y una estética que combinaba elegancia y deportividad, este modelo buscaba ofrecer una alternativa distintiva en el segmento de las berlinas medias. No era el más potente ni el más rápido, pero prometía una experiencia de conducción diferente, con ese toque escandinavo que tanto caracterizaba a Saab.
Experiencia de conducción
Al volante del 9-3 Sport Sedán, la sensación es de solidez y confort. El motor 1.8i de 122 CV, aunque no es un derroche de potencia, se muestra suficiente para un uso diario y viajes tranquilos. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.5 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h lo sitúan en un rango aceptable para su época. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los estabilizadores en ambos ejes, proporciona un equilibrio entre comodidad y un cierto dinamismo. La dirección de cremallera ofrece una buena respuesta, haciendo que cada trayecto sea predecible y agradable. El consumo combinado de 7.7 l/100km es razonable para un gasolina de su cilindrada y potencia.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán es inconfundiblemente Saab. Sus líneas fluidas y elegantes, con una silueta que evoca deportividad sin estridencias, lo distinguen de sus competidores. Los faros alargados y la parrilla característica le otorgan una personalidad fuerte y reconocible. En el interior, la funcionalidad sueca se une a un diseño ergonómico, donde cada botón y cada detalle están pensados para el conductor. Los materiales, aunque no siempre los más lujosos, transmiten una sensación de durabilidad y calidad. Es un coche que, a pesar de los años, mantiene una presencia atractiva y atemporal.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 de 2002 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Aunque no disponía de las pantallas táctiles o los asistentes de conducción actuales, su enfoque en la seguridad y la ergonomía era notable. El motor de gasolina de 1.8 litros con inyección indirecta y admisión variable era una muestra de ingeniería eficiente. La transmisión manual de 5 velocidades, con un embrague monodisco en seco, ofrecía un manejo preciso. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros garantizaban una frenada efectiva. Además, la estructura del chasis y los sistemas de seguridad pasiva estaban diseñados para proteger a los ocupantes, reflejando la reputación de seguridad de Saab.
Competencia
En su segmento, el Saab 9-3 Sport Sedán competía con pesos pesados como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa más excéntrica y menos convencional, apelando a aquellos que buscaban algo diferente. Mientras que sus rivales alemanes destacaban por su deportividad o lujo, el Saab se posicionaba con su diseño distintivo, su enfoque en la seguridad y una personalidad propia que lo hacía destacar en la carretera. No buscaba ser el más rápido, sino el más original y seguro.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i Linear Sport de 2002 es un coche con alma, una pieza de la historia automotriz que representa la esencia de una marca que siempre apostó por la innovación y la seguridad. Es un vehículo que, a pesar de los años, sigue ofreciendo una experiencia de conducción placentera y un diseño que no pasa desapercibido. Para aquellos que valoran la originalidad, la comodidad y una cierta discreción elegante, este Saab sigue siendo una opción fascinante. Es un coche que te invita a disfrutar del camino, a tu propio ritmo, con la confianza de ir en un vehículo bien construido y con carácter.




