Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i (122 CV) Linear Sport · 122 CV (2006)

2002
Gasolina
FWD
Manual 5v
Saab 9-3 - Vista 1
Saab 9-3 - Vista 2
Saab 9-3 - Vista 3
Saab 9-3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-3

Potencia

122CV

Par

167Nm

Consumo

7.7l/100

Emisiones

183g/km

0-100 km/h

11.5s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

-kg

Precio

23,148

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

90 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima122 CV / 90 kW
Par máximo167 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i (122 CV) Linear Sport · 122 CV (2006)

Descripción general

El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i de 2002, en su versión Linear Sport, representa la esencia de la ingeniería sueca, combinando un diseño distintivo con una experiencia de conducción que busca el equilibrio entre confort y dinamismo. Este modelo, con su motor de 122 CV, se posiciona como una opción interesante para quienes valoran la personalidad y la seguridad en un sedán de tamaño medio.

Experiencia de conducción

Al volante del Saab 9-3, la sensación es de solidez y control. Su motor de 1.8 litros y 122 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta adecuada para el día a día, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.5 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, proporciona un buen compromiso entre confort en carretera y estabilidad en curvas. La dirección de cremallera contribuye a una conducción precisa, mientras que los frenos de disco en ambos ejes aseguran una detención eficaz. Es un coche que invita a disfrutar del viaje, con una pisada firme y un habitáculo bien aislado que filtra las imperfecciones del asfalto.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán es inconfundiblemente Saab, con líneas limpias y una silueta elegante que ha resistido bien el paso del tiempo. Su frontal distintivo, con la parrilla característica y los faros alargados, le confiere una personalidad única. La parte trasera, con sus pilotos integrados, mantiene la coherencia estética. En el interior, la funcionalidad se une a la ergonomía, con un salpicadero orientado al conductor y materiales de calidad que transmiten una sensación de robustez y buen gusto. Las cuatro puertas y los cinco asientos ofrecen una habitabilidad correcta para su segmento, y el maletero de 425 litros es práctico para el uso diario.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 de 2002 incorpora soluciones que, para su época, eran avanzadas. El motor de gasolina de 1.8 litros cuenta con inyección indirecta y admisión variable, optimizando la entrega de potencia y el consumo. La transmisión manual de 5 velocidades es precisa y contribuye a una conducción más involucrada. Aunque no dispone de las últimas ayudas a la conducción de los vehículos actuales, su enfoque en la seguridad pasiva y activa, con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como una suspensión bien calibrada, lo convierten en un coche seguro y predecible en carretera.

Competencia

En su segmento, el Saab 9-3 Sport Sedán competía con modelos de prestigio como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un carácter más distintivo, una filosofía de diseño diferente y un enfoque en la seguridad y la ergonomía que lo diferenciaba. Aunque quizás no alcanzaba el dinamismo deportivo de algunos de sus rivales alemanes, su confort de marcha y su personalidad única lo convertían en una opción atractiva para un público que buscaba algo más allá de lo convencional.

Conclusión

El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i Linear Sport es un coche que, a pesar de los años, sigue manteniendo su atractivo. Es un vehículo con personalidad, que ofrece una experiencia de conducción equilibrada, un diseño atemporal y un interior funcional y bien construido. Su motor de 122 CV es suficiente para la mayoría de las situaciones, y su consumo combinado de 7.7 l/100km es razonable. Para aquellos que buscan un sedán con carácter, que se desmarque de lo establecido y que ofrezca un buen nivel de confort y seguridad, el Saab 9-3 sigue siendo una opción a considerar, un testimonio de la ingeniería sueca que aún hoy puede arrancar sonrisas en la carretera.