Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
122CV
Par
167Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.5s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
-kg
Precio
27,200€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
90 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i Arc · 122 CV (2003-2004)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i Arc de 2002 es una berlina que encarna la esencia de la marca sueca, ofreciendo una propuesta diferente en el segmento de las berlinas medias. Con un motor de gasolina de 122 CV y un diseño distintivo, este modelo buscaba conquistar a aquellos que valoraban la originalidad y una experiencia de conducción particular. Su precio de 27.200 € en su momento lo posicionaba como una alternativa interesante frente a sus competidores.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i Arc, la sensación es de solidez y confort. El motor de 122 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta adecuada para el día a día, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.5 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h. La transmisión manual de 5 velocidades permite un control preciso, y la suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporciona un buen equilibrio entre comodidad y estabilidad. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función, y los frenos de disco en ambos ejes (ventilados delante) ofrecen una detención segura. El consumo combinado de 7.9 l/100km es razonable para la época, aunque en ciudad puede elevarse a 10.7 l/100km. Es un coche que invita a disfrutar de los viajes largos con una sensación de seguridad y aplomo.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán es inconfundiblemente Saab. Sus líneas fluidas y elegantes, con una silueta que combina deportividad y sofisticación, lo distinguen de la competencia. La parrilla frontal, los faros y la característica 'cola de pato' en la parte trasera le otorgan una personalidad única. En el interior, la disposición del salpicadero, con la llave de contacto entre los asientos, y la calidad de los materiales, crean un ambiente acogedor y funcional. Las dimensiones de 4635 mm de largo, 1762 mm de ancho y 1466 mm de alto, junto con una distancia entre ejes de 2675 mm, ofrecen un espacio interior generoso para cinco ocupantes y un maletero de 425 litros, ideal para el equipaje familiar.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i Arc incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor de gasolina de 1.8 litros con inyección indirecta y admisión variable, junto con una relación de compresión de 10.5, buscaba optimizar el rendimiento y la eficiencia. Aunque no contaba con Start&Stop, su mecánica era robusta y fiable. En cuanto a la seguridad, disponía de frenos de disco en las cuatro ruedas y una suspensión bien calibrada. El interior, aunque no destacaba por pantallas táctiles o sistemas de infoentretenimiento avanzados, ofrecía una ergonomía bien pensada y un cuadro de instrumentos claro y legible. La atención al detalle y la funcionalidad eran pilares en la filosofía de diseño de Saab.
Competencia
En el segmento de las berlinas medias, el Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i Arc se enfrentaba a duros competidores como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. También rivalizaba con modelos como el Volvo S60 y el Alfa Romeo 156. Frente a ellos, el Saab ofrecía una propuesta más excéntrica y menos convencional, con un diseño distintivo y una filosofía de marca que priorizaba la seguridad y la innovación. Aunque quizás no alcanzaba la deportividad de un BMW o el lujo de un Mercedes, su personalidad única y su confort lo convertían en una opción atractiva para aquellos que buscaban algo diferente.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8i Arc de 2002 es un coche con carácter, una berlina que se desmarcaba de la corriente principal. Su diseño atemporal, su confort de marcha y su enfoque en la seguridad lo convierten en una opción interesante para quienes valoran la originalidad y una experiencia de conducción distintiva. Aunque su motor de 122 CV no lo hacía un bólido, cumplía con creces para un uso diario y viajes largos. Es un coche que, a pesar de los años, sigue transmitiendo una sensación de calidad y exclusividad, un verdadero Saab en todos los sentidos.




