Saab 9-3 Sport Sedán 1.9 TiD (150 CV) FP Vector Sport Aut. · 150 CV (2005)

2002
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Saab 9-3 - Vista 1
Saab 9-3 - Vista 2
Saab 9-3 - Vista 3
Saab 9-3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-3

Potencia

150CV

Par

320Nm

Consumo

7.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

-kg

Precio

35,432

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán 1.9 TiD (150 CV) FP Vector Sport Aut. · 150 CV (2005)

Descripción general

El Saab 9-3 Sport Sedán de 2002, en su versión 1.9 TiD de 150 CV con acabado Vector Sport y transmisión automática, representa la esencia de la ingeniería sueca. Un vehículo que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de distinción y un enfoque diferente en el segmento de las berlinas premium. Su diseño atemporal y su motor diésel eficiente lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un coche con carácter y una historia detrás.

Experiencia de conducción

Al volante del Saab 9-3, la sensación es de solidez y control. El motor 1.9 TiD de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta contundente y un par motor de 320 Nm que se siente desde bajas revoluciones, ideal para adelantamientos y recuperaciones. La transmisión automática de 6 velocidades gestiona el cambio de marchas con suavidad, contribuyendo a una experiencia de conducción relajada pero con la capacidad de ofrecer un toque deportivo cuando se le exige. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, proporciona un equilibrio notable entre confort y agilidad, permitiendo disfrutar de la carretera con confianza. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, transmite una buena conexión con el asfalto. Es un coche que invita a viajar, a disfrutar de cada kilómetro con una sensación de seguridad y aplomo.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán es inconfundiblemente Saab. Sus líneas fluidas y elegantes, con ese toque aeronáutico tan característico de la marca, lo distinguen de sus competidores. La parrilla frontal, los faros alargados y la silueta coupé, a pesar de ser una berlina de cuatro puertas, le otorgan una presencia sofisticada y deportiva. El acabado Vector Sport añade detalles que realzan su carácter dinámico, como las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 215/50 R17 W. En el interior, la ergonomía es clave, con un salpicadero orientado al conductor y una disposición de los controles que prioriza la funcionalidad. Los materiales, aunque de la época, transmiten una sensación de calidad y durabilidad. Es un diseño que no busca la ostentación, sino la elegancia funcional y la personalidad propia.

Tecnología y características

En su momento, el Saab 9-3 incorporaba tecnología avanzada para su segmento. El motor 1.9 TiD de 150 CV es un ejemplo de eficiencia diésel, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que le permitía ofrecer un buen rendimiento con un consumo combinado de 7.2 l/100km. La transmisión automática de 6 velocidades era una característica destacada, proporcionando suavidad y eficiencia. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como un chasis bien equilibrado. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción que vemos hoy, su enfoque en la seguridad pasiva y activa era notable para su tiempo. La dirección de cremallera y la suspensión bien ajustada contribuían a un control preciso del vehículo.

Competencia

En su época, el Saab 9-3 Sport Sedán competía en un segmento muy disputado con rivales de la talla del BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un diseño más distintivo y una filosofía de marca diferente, apostando por la seguridad, la ergonomía y un toque de individualidad. Si bien sus rivales alemanes podían ofrecer una imagen más deportiva o un mayor lujo, el Saab se desmarcaba con su personalidad única y su enfoque en la experiencia de conducción y el confort a largo plazo. También se enfrentaba a modelos como el Volvo S60, con el que compartía la herencia sueca y un fuerte énfasis en la seguridad.

Conclusión

El Saab 9-3 Sport Sedán 1.9 TiD de 150 CV es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción atractiva para aquellos que valoran la originalidad, la seguridad y una experiencia de conducción distintiva. Su diseño atemporal, su motor diésel eficiente y su confort en carretera lo convierten en un compañero de viaje agradable. Es un coche con alma, que representa una época dorada de la ingeniería sueca y que aún hoy puede ofrecer muchas satisfacciones a sus propietarios. Un clásico moderno que merece ser redescubierto y disfrutado.