Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
150CV
Par
240Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
205g/km
0-100 km/h
10.7s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
-kg
Precio
30,680€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán 1.8t Ecopower (150 CV) Linear Sport Aut. · 150 CV (2006-2007)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8t Ecopower de 2002, en su versión Linear Sport con transmisión automática, es una berlina que encarna la esencia de la marca sueca: distinción, seguridad y un toque de deportividad. Con 150 CV bajo el capó, este modelo no solo promete un viaje confortable, sino también una experiencia de conducción gratificante, ideal para quienes buscan algo más que un simple medio de transporte.
Experiencia de conducción
Al volante de este Saab, la sensación es de solidez y control. El motor 1.8t Ecopower, a pesar de su denominación, entrega 150 CV con una suavidad notable, especialmente acoplado a la transmisión automática de 4 velocidades. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.7 segundos no es fulgurante, pero sí suficiente para moverse con agilidad en el tráfico y realizar adelantamientos seguros. La velocidad máxima de 210 km/h es más que adecuada. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, proporciona un equilibrio entre confort y dinamismo, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar la estabilidad en curvas. La dirección de cremallera ofrece una buena retroalimentación, permitiendo sentir la carretera. El consumo combinado de 8.5 l/100km es razonable para la época y el tipo de vehículo, aunque en ciudad puede elevarse a 11.9 l/100km. En definitiva, es un coche que invita a disfrutar de cada trayecto, con una pisada firme y un ambiente interior que aísla del exterior.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán es atemporal y elegante, con líneas limpias y una silueta que denota dinamismo. La carrocería de cuatro puertas, con sus 4635 mm de longitud, 1762 mm de anchura y 1466 mm de altura, proyecta una imagen de berlina premium. Los detalles como los faros y la parrilla frontal, distintivos de Saab, le otorgan una personalidad única. El interior, aunque sobrio, está diseñado con una ergonomía excepcional, donde cada control está al alcance del conductor. Los materiales empleados son de buena calidad, y el espacio para los cinco ocupantes es generoso, al igual que el maletero de 425 litros, que permite transportar el equipaje sin problemas. Es un diseño que, incluso hoy, sigue siendo atractivo y funcional.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 de 2002, aunque no cuenta con las pantallas táctiles y asistentes de conducción actuales, ofrecía soluciones avanzadas para su tiempo. El motor 1.8t Ecopower con inyección indirecta, turbo e intercooler, es un ejemplo de ingeniería eficiente para la época, buscando un equilibrio entre rendimiento y consumo. La transmisión automática de convertidor de par de 4 velocidades, aunque no es la más moderna, proporciona cambios suaves y confortables. En cuanto a seguridad, los frenos de disco ventilados delanteros de 285 mm y los traseros de 278 mm garantizan una frenada eficaz. La suspensión independiente en ambos ejes y la dirección asistida contribuyen a una conducción segura y precisa. Saab siempre se ha caracterizado por su enfoque en la seguridad, y este modelo no es una excepción, incorporando elementos que protegían a sus ocupantes de manera efectiva.
Competencia
En su segmento, el Saab 9-3 Sport Sedán competía con berlinas premium de la talla del BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa distintiva, con un enfoque más individualista y un diseño menos convencional. Si bien los rivales alemanes podían presumir de una mayor oferta de motores y opciones de personalización, el Saab se desmarcaba por su carácter único, su énfasis en la seguridad y su confort de marcha. También se enfrentaba a modelos como el Volvo S60, con el que compartía la filosofía de seguridad y diseño escandinavo, aunque el Saab solía ofrecer un toque más deportivo en su comportamiento.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Sedán 1.8t Ecopower de 2002 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su atractivo. Es una berlina que combina elegancia, confort y un toque de deportividad, ideal para quienes buscan un vehículo con personalidad y una experiencia de conducción gratificante. Su motor turbo ofrece un rendimiento adecuado, y su diseño interior y exterior sigue siendo distintivo. Es un coche para disfrutar en el día a día y en viajes largos, con la seguridad y la calidad que siempre caracterizaron a Saab. Una elección inteligente para aquellos que valoran la originalidad y la ingeniería bien hecha.




