Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
150CV
Par
320Nm
Consumo
6.6l/100
Emisiones
177g/km
0-100 km/h
11s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
-kg
Precio
32,580€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán Vector 1.9 TiD 150 CV Aut. (2008-2010)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 1.9 TiD de 150 CV con transmisión automática de 2008 es un vehículo que encarna la esencia de la marca sueca: seguridad, innovación y un toque de distinción. Este modelo, con su motor diésel de 150 CV, ofrecía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, ideal para quienes buscaban un sedán premium con un carácter propio. Su diseño atemporal y su enfoque en la experiencia de conducción lo convertían en una opción atractiva en su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-3, la sensación es de solidez y control. El motor 1.9 TiD de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su fuerza de manera lineal y suficiente para la mayoría de las situaciones, especialmente en carretera. La transmisión automática de 6 velocidades contribuye a una conducción suave y relajada, aunque en ocasiones puede parecer un poco lenta en sus transiciones. La suspensión, bien equilibrada, filtra las irregularidades del terreno sin sacrificar la estabilidad, ofreciendo un confort notable en viajes largos. La dirección es precisa y comunicativa, invitando a disfrutar de cada curva. Es un coche que te envuelve, te hace sentir seguro y conectado con la carretera, una experiencia muy Saab.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán es un claro ejemplo de la filosofía de la marca: elegante, funcional y con una personalidad inconfundible. Sus líneas fluidas y su silueta aerodinámica le otorgan una presencia distinguida en la carretera. El frontal, con la característica parrilla de Saab y los faros afilados, le confiere un aspecto decidido. En el interior, la disposición del salpicadero, orientada al conductor, y la calidad de los materiales crean un ambiente acogedor y ergonómico. Los asientos, especialmente los de la versión Vector, son cómodos y ofrecen un buen soporte, ideales para largos trayectos. Es un diseño que, incluso hoy, mantiene su atractivo y su singularidad.
Tecnología y características
En 2008, el Saab 9-3 incorporaba tecnología avanzada para su época. El motor 1.9 TiD de 150 CV, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un propulsor diésel moderno y eficiente. La transmisión automática de 6 velocidades, aunque no la más rápida, ofrecía un funcionamiento suave. En cuanto a seguridad, Saab siempre fue pionera, y este modelo no era una excepción, con un completo equipamiento de airbags y sistemas de asistencia a la conducción. El sistema de infoentretenimiento, aunque hoy pueda parecer básico, cumplía su función con una interfaz intuitiva y controles accesibles. La tecnología del 9-3 estaba pensada para mejorar la experiencia de conducción y la seguridad de sus ocupantes.
Competencia
En su segmento, el Saab 9-3 Sport Sedán competía con pesos pesados como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un carácter más individualista y un enfoque diferente en el diseño y la ergonomía. Aunque quizás no alcanzaba el dinamismo deportivo de un BMW o el refinamiento interior de un Audi, el 9-3 se distinguía por su personalidad única, su compromiso con la seguridad y su confort de marcha, atrayendo a aquellos que buscaban algo más allá de lo convencional.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 1.9 TiD de 150 CV automático de 2008 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un testimonio de la ingeniería y el diseño de Saab. Ofrece una experiencia de conducción placentera, un confort notable y una seguridad inherente a la marca. Es un vehículo para quienes aprecian la calidad, la distinción y un toque de originalidad. Aunque la marca ya no exista, este modelo sigue siendo un clásico moderno que evoca nostalgia y admiración por una forma diferente de entender el automóvil.




