Saab 9-3 Sport Sedán Vector 1.9 TTiD 180 CV (2008-2010)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Saab 9-3 - Vista 1
Saab 9-3 - Vista 2
Saab 9-3 - Vista 3
Saab 9-3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-3

Potencia

179CV

Par

400Nm

Consumo

5.6l/100

Emisiones

149g/km

0-100 km/h

8.5s

Vel. Máx.

225km/h

Peso

-kg

Precio

31,500

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

132 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima179 CV / 132 kW
Par máximo400 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán Vector 1.9 TTiD 180 CV (2008-2010)

Descripción general

El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 1.9 TTiD de 180 CV, fabricado entre 2008 y 2010, representa la esencia de la ingeniería sueca, combinando un diseño distintivo con un rendimiento diésel sorprendente. Este modelo, con su motor de 179 CV, ofrecía una alternativa potente y eficiente en el segmento de las berlinas premium, manteniendo la personalidad única que siempre caracterizó a Saab.

Experiencia de conducción

Al volante del Saab 9-3 Sport Sedán, la sensación es de solidez y control. El motor 1.9 TTiD de 180 CV entrega su potencia de forma lineal y contundente, con un par motor de 400 Nm disponible desde bajas revoluciones, lo que se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en 8.5 segundos y una velocidad máxima de 225 km/h. La suspensión, con un esquema McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras en ambos ejes, proporciona un equilibrio notable entre confort y agilidad. La dirección, aunque no es la más comunicativa, ofrece precisión, y los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros garantizan una detención eficaz. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, con un aplomo que transmite confianza en cada curva.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán es inconfundiblemente Saab. Sus líneas fluidas y elegantes, con una silueta que evoca la aerodinámica de un avión, lo distinguen de sus competidores. El frontal, con la característica parrilla de Saab y los faros alargados, le confiere una mirada decidida. La parte trasera, con sus pilotos envolventes, completa una estética atemporal y sofisticada. En el interior, la disposición del salpicadero, orientada al conductor, y la calidad de los materiales, reflejan la atención al detalle y la ergonomía que siempre fueron pilares de la marca sueca. Es un diseño que, incluso hoy, sigue atrayendo miradas por su originalidad y buen gusto.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 Sport Sedán Vector 1.9 TTiD incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor diésel de 1.9 litros con doble turbo (TTiD) y 180 CV era un ejemplo de eficiencia y rendimiento, ofreciendo un consumo combinado de 5.6 l/100km y unas emisiones de CO2 de 149 g/km. La transmisión manual de 6 velocidades permitía aprovechar al máximo la entrega de potencia. Aunque no contaba con las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy, su equipamiento de seguridad activa y pasiva era completo, y su enfoque en la ergonomía y la facilidad de uso para el conductor era una constante en la filosofía de Saab.

Competencia

En su segmento, el Saab 9-3 Sport Sedán Vector 1.9 TTiD se enfrentaba a duros competidores de marcas premium alemanas como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. También rivalizaba con modelos como el Volvo S60 y el Alfa Romeo 159. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un carácter más distintivo, un diseño menos convencional y una experiencia de conducción que, si bien no era la más deportiva, sí destacaba por su confort y su sensación de seguridad.

Conclusión

El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 1.9 TTiD de 180 CV es un coche que, a pesar del paso del tiempo y la desaparición de la marca, sigue siendo una opción muy interesante para aquellos que buscan una berlina con personalidad, un buen rendimiento diésel y un diseño que se sale de lo común. Su combinación de potencia, eficiencia y un interior bien rematado lo convierten en un clásico moderno que aún tiene mucho que ofrecer. Es un testimonio de la ingeniería y el espíritu innovador de Saab, una marca que dejó una huella imborrable en la historia del automóvil.