Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0t Aut. · 175 CV (2008-2009)

2008
Gasolina
FWD
Automático 5v
Saab 9-3 - Vista 1
Saab 9-3 - Vista 2
Saab 9-3 - Vista 3
Saab 9-3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-3

Potencia

175CV

Par

265Nm

Consumo

9l/100

Emisiones

216g/km

0-100 km/h

9.7s

Vel. Máx.

220km/h

Peso

-kg

Precio

37,700

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

129 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima175 CV / 129 kW
Par máximo265 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0t Aut. · 175 CV (2008-2009)

Descripción general

El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0t Aut. de 2008 es una berlina que encarna la esencia de la marca sueca: un coche diferente, con personalidad y un toque de exclusividad. No es el más potente ni el más rápido, pero su propuesta de valor va más allá de las cifras. Es un vehículo para quienes buscan distinguirse y apreciar la ingeniería con un enfoque particular.

Experiencia de conducción

Al volante, el Saab 9-3 ofrece una experiencia de conducción equilibrada. Su motor 2.0t de 175 CV, combinado con una transmisión automática de 5 velocidades, proporciona una respuesta suave y progresiva, ideal para viajes largos y una conducción relajada. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, asegura un buen compromiso entre confort y estabilidad. No es un deportivo puro, pero su aplomo en carretera y la sensación de seguridad que transmite son notables. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión. Es un coche que invita a disfrutar del camino con tranquilidad y confianza.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán es inconfundiblemente Saab. Sus líneas fluidas y elegantes, con ese toque escandinavo que lo hace único, lo distinguen de sus competidores. La parrilla frontal, los faros y la silueta general proyectan una imagen de sofisticación y discreción. En el interior, la disposición del salpicadero, con la llave de contacto en la consola central, es un guiño a la tradición aeronáutica de la marca. Los materiales y acabados, aunque no son los más lujosos del segmento, transmiten una sensación de solidez y durabilidad. Es un diseño que envejece con dignidad, manteniendo su atractivo a lo largo del tiempo.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 de 2008 incorpora elementos que, para su época, eran bastante avanzados. El motor 2.0t con inyección indirecta, turbo e intercooler, es un ejemplo de la ingeniería de Saab para combinar rendimiento y eficiencia. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, ofrecía una buena gestión de la potencia. En cuanto a seguridad, contaba con un equipamiento completo, incluyendo múltiples airbags y sistemas de asistencia a la conducción. Si bien no disponía de las últimas innovaciones en conectividad o infoentretenimiento que vemos hoy, su tecnología se centraba en la funcionalidad y la seguridad, valores fundamentales para la marca.

Competencia

En su segmento, el Saab 9-3 Sport Sedán competía con berlinas premium como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa más personal y menos convencional. Mientras que sus rivales alemanes destacaban por su deportividad o su lujo, el Saab se posicionaba como un coche con carácter propio, un diseño distintivo y una filosofía diferente. También se enfrentaba a modelos como el Volvo S60, con el que compartía un origen escandinavo y un enfoque en la seguridad, aunque el Saab siempre tuvo un toque más dinámico.

Conclusión

El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0t Aut. de 2008 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para aquellos que buscan una berlina con personalidad. Su combinación de diseño distintivo, confort de marcha y un motor solvente lo convierten en un vehículo agradable de conducir y de poseer. No es un coche para todos, pero para quienes aprecian la originalidad y la ingeniería con un toque diferente, el 9-3 sigue siendo una elección con encanto. Es un pedazo de historia automotriz que aún tiene mucho que ofrecer.