Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0t Biopower Aut. · 200 CV (2008-2010)

2008
Gasolina o etanol
FWD
Automático 5v
Saab 9-3 - Vista 1
Saab 9-3 - Vista 2
Saab 9-3 - Vista 3
Saab 9-3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-3

Potencia

200CV

Par

300Nm

Consumo

9l/100

Emisiones

216g/km

0-100 km/h

8.9s

Vel. Máx.

225km/h

Peso

-kg

Precio

35,190

Resumen técnico

Combustible

Gasolina o etanol

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina o etanol
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0t Biopower Aut. · 200 CV (2008-2010)

Descripción general

El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0t Biopower Aut. de 2008 es una berlina que encarna la esencia de la marca sueca: innovación, seguridad y un toque de distinción. Con su motor de 200 CV y la capacidad de funcionar con bioetanol, este modelo no solo ofrecía un rendimiento notable, sino también una conciencia ecológica adelantada a su tiempo. Su precio de 35.190 € en su lanzamiento lo posicionaba en un segmento premium, buscando atraer a aquellos que valoraban la individualidad y la ingeniería.

Experiencia de conducción

Al volante del Saab 9-3, la sensación es de solidez y control. El motor 2.0t Biopower, con sus 200 CV, entrega una potencia suave pero contundente, especialmente cuando el turbo entra en acción. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8.9 segundos es respetable para una berlina de su época, y la velocidad máxima de 225 km/h permite viajes largos con total solvencia. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es la más rápida, ofrece transiciones fluidas que contribuyen a una experiencia de conducción relajada. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, proporciona un equilibrio entre confort y dinamismo, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar la estabilidad en curvas. La dirección, aunque no se especifica su tipo, se percibe precisa y comunicativa, permitiendo al conductor sentir la carretera. El consumo combinado de 9 l/100km, aunque elevado para los estándares actuales, era competitivo en su segmento, especialmente considerando la potencia y la opción de bioetanol. En definitiva, el 9-3 ofrece una experiencia de conducción madura y gratificante, con un toque de deportividad que no compromete la comodidad.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán de 2008 es una declaración de intenciones. Sus líneas fluidas y elegantes, con una silueta que evoca la aerodinámica de un avión, lo distinguen de sus competidores. El frontal, con la característica parrilla de Saab y los faros afilados, le confiere una mirada decidida. La parte trasera, con sus pilotos envolventes, refuerza la sensación de anchura y estabilidad. En el interior, la cabina está orientada al conductor, con un salpicadero ergonómico y materiales de calidad. Los asientos, diseñados para ofrecer el máximo confort en viajes largos, son un sello distintivo de la marca. Aunque el diseño general puede parecer sobrio para algunos, su elegancia atemporal y su funcionalidad bien pensada lo convierten en un espacio acogedor y práctico. La atención al detalle, como la ubicación de los mandos y la iluminación nocturna, refleja la filosofía de diseño centrada en el usuario de Saab.

Tecnología y características

El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0t Biopower Aut. incorporaba tecnología avanzada para su época. El motor 2.0t Biopower es un claro ejemplo, capaz de funcionar con gasolina o bioetanol (E85), lo que demostraba el compromiso de Saab con la sostenibilidad. Este motor de cuatro cilindros, 1998 cc y 16 válvulas, con inyección indirecta, turbo e intercooler, entregaba 200 CV y un par motor de 300 Nm a 2500 rpm, cifras muy respetables. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no era de doble embrague, ofrecía un funcionamiento suave y fiable. En cuanto a la seguridad, Saab siempre fue pionera, y este modelo no era una excepción, con una estructura de carrocería robusta y múltiples airbags. Aunque no se detallan los sistemas de asistencia a la conducción específicos, es de esperar que contara con los elementos de seguridad activa y pasiva más avanzados de su tiempo. La suspensión McPherson delantera y el paralelogramo deformable trasero, junto con los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros, aseguraban un comportamiento dinámico y una frenada eficaz. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 235/45 R17 contribuían a la estabilidad y el agarre.

Competencia

En el segmento de las berlinas premium, el Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0t Biopower Aut. se enfrentaba a duros competidores. Modelos como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C eran sus principales adversarios, ofreciendo un lujo y un rendimiento similares. Sin embargo, el Saab se distinguía por su enfoque en la seguridad, su diseño poco convencional y su motor Biopower, que le otorgaba una ventaja en términos de sostenibilidad. Otros rivales podrían incluir el Volvo S60, con el que compartía una filosofía de seguridad y diseño escandinavo, o incluso el Alfa Romeo 159, que ofrecía un diseño más pasional y una experiencia de conducción más deportiva. El Saab 9-3 buscaba un nicho de mercado entre aquellos que deseaban algo diferente, un coche con carácter y una ingeniería sólida, sin caer en las convenciones de las marcas alemanas.

Conclusión

El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0t Biopower Aut. de 2008 es un coche que, a pesar de los años, sigue manteniendo su atractivo. Su combinación de un motor potente y eficiente, un diseño distintivo y un enfoque en la seguridad lo convierten en una opción interesante para aquellos que buscan una berlina con personalidad. Aunque su consumo puede ser un factor a considerar hoy en día, la posibilidad de usar bioetanol y su fiabilidad mecánica son puntos a su favor. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, con un confort de marcha notable y una respuesta dinámica que no defrauda. En definitiva, el 9-3 es un testimonio de la ingeniería sueca, un coche que, aunque ya no se fabrica, sigue siendo un icono para muchos entusiastas.