Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
211CV
Par
300Nm
Consumo
9.1l/100
Emisiones
218g/km
0-100 km/h
8.8s
Vel. Máx.
230km/h
Peso
-kg
Precio
38,865€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
155 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T Aut. · 211 CV (2007-2008)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T Aut. de 2008 es un vehículo que encarna la esencia de la marca sueca: una combinación de diseño distintivo, seguridad y un toque de deportividad. Con su motor de gasolina de 211 CV y transmisión automática, este modelo prometía una experiencia de conducción refinada y potente, ideal para quienes buscaban algo diferente en el segmento de las berlinas premium.
Experiencia de conducción
Al volante, el Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T Aut. ofrecía una experiencia de conducción equilibrada. El motor turbo de 211 CV entregaba una aceleración contundente, permitiendo alcanzar los 100 km/h en 8.8 segundos, una cifra respetable para la época. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no era la más rápida, proporcionaba cambios suaves y confortables. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los neumáticos 235/45 R17, aseguraba un buen agarre y una estabilidad notable, transmitiendo confianza en curvas y a altas velocidades. Sin embargo, el consumo combinado de 9.1 l/100km era un recordatorio de su potencia y de la tecnología de la época.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán de 2008 mantenía la identidad inconfundible de la marca. Sus líneas elegantes y aerodinámicas, con una silueta que combinaba deportividad y sobriedad, lo diferenciaban de sus competidores alemanes. El frontal, con la característica parrilla de Saab y los faros afilados, le otorgaba una presencia distintiva. En el interior, la disposición del salpicadero, orientada al conductor, y la calidad de los materiales, con un toque escandinavo, creaban un ambiente acogedor y funcional. Las dimensiones de 4647 mm de largo, 1762 mm de ancho y 1450 mm de alto, junto con una batalla de 2675 mm, ofrecían un espacio interior adecuado para cinco ocupantes y un maletero de 425 litros, práctico para el día a día.
Tecnología y características
En 2008, el Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T Aut. incorporaba tecnología avanzada para su tiempo. El motor de gasolina de 1998 cc, con inyección indirecta, turbo e intercooler, era un ejemplo de ingeniería sueca, ofreciendo una potencia considerable con un bloque y culata de aluminio. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no era de doble embrague, proporcionaba comodidad en la conducción urbana y en carretera. En cuanto a seguridad, Saab siempre fue pionera, y este modelo no era una excepción, con un chasis robusto y sistemas de frenado con discos ventilados de 302 mm delante y 292 mm detrás, garantizando una detención eficaz. La dirección asistida y la suspensión bien ajustada contribuían a una experiencia de conducción segura y controlada.
Competencia
En el segmento de las berlinas premium, el Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T Aut. competía con modelos de gran calibre como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un carácter más individualista y un enfoque en la seguridad y el diseño distintivo. Aunque quizás no alcanzaba la deportividad pura de un BMW o el lujo de un Mercedes, su motor turbo y su confort de marcha lo convertían en una opción atractiva para aquellos que buscaban algo diferente y con personalidad propia.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T Aut. de 2008 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue evocando una sensación de exclusividad y buen gusto. Su combinación de un motor potente, un diseño atemporal y un interior confortable lo convierten en una opción interesante para los amantes de la marca y para quienes buscan una berlina con carácter. Aunque su consumo y la antigüedad de su tecnología pueden ser puntos a considerar hoy en día, su encanto y su herencia sueca lo hacen un vehículo digno de admiración.




