Especificaciones y análisis del Saab 9-3
Potencia
211CV
Par
300Nm
Consumo
8.2l/100
Emisiones
189g/km
0-100 km/h
8.3s
Vel. Máx.
235km/h
Peso
-kg
Precio
39,214€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
AWD
5 / 4 puertas
425 L
61 L
155 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T XWD · 211 CV (2010)
Descripción general
El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T XWD de 2008 es una berlina que encarna la esencia de la marca sueca: seguridad, innovación y un toque de distinción. Con su motor de gasolina de 211 CV y tracción integral, este modelo prometía una experiencia de conducción dinámica y segura, ideal para quienes buscaban algo más allá de lo convencional en el segmento de las berlinas medias.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T XWD, la sensación es de solidez y control. El motor turbo de 211 CV ofrece una respuesta enérgica, empujando con decisión desde bajas revoluciones gracias a sus 300 Nm de par. La tracción integral XWD (Cross-Wheel Drive) proporciona una adherencia excepcional, transmitiendo confianza en curvas y condiciones de baja adherencia. La dirección, aunque no es la más comunicativa, es precisa, y la suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades sin sacrificar el aplomo. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, con un equilibrio notable entre confort y dinamismo. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8.3 segundos y una velocidad máxima de 235 km/h son cifras respetables para la época, que se traducen en una conducción ágil y gratificante.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-3 Sport Sedán Vector de 2008 es un reflejo de la filosofía escandinava: funcional, elegante y con personalidad propia. Sus líneas son limpias y atemporales, con una silueta que combina la deportividad con la sobriedad. El frontal, con la característica parrilla de Saab y los faros afilados, le confiere una mirada distintiva. La parte trasera, con sus pilotos envolventes, mantiene la coherencia estética. En el interior, la disposición del salpicadero es ergonómica y orientada al conductor, con materiales de buena calidad y un ambiente que invita a la calma. Aunque no es un diseño extravagante, su singularidad lo hace reconocible y atractivo para aquellos que aprecian la discreción con carácter.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T XWD de 2008 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor 2.0T de gasolina, con inyección indirecta, turbo e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La tracción integral XWD, una de las señas de identidad de Saab, distribuía inteligentemente el par entre las ruedas para optimizar la tracción y la estabilidad. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en ambos ejes y una suspensión bien calibrada. Aunque no disponía de las pantallas táctiles y asistentes a la conducción que vemos hoy, su equipamiento se centraba en la funcionalidad y la seguridad activa y pasiva, con un enfoque en la experiencia de conducción.
Competencia
En su segmento, el Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T XWD competía con berlinas premium como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un carácter más distintivo y una filosofía diferente. Mientras que sus rivales alemanes destacaban por su deportividad o lujo más explícito, el Saab apostaba por una elegancia más discreta, una seguridad reconocida y una experiencia de conducción con un toque diferente, especialmente por su tracción integral y su motorización turbo. También se enfrentaba a modelos como el Volvo S60, con el que compartía la herencia escandinava de seguridad y diseño funcional.
Conclusión
El Saab 9-3 Sport Sedán Vector 2.0T XWD de 2008 es un coche que, a pesar del paso del tiempo y la desaparición de la marca, sigue siendo un vehículo interesante para quienes buscan una berlina con personalidad. Ofrece un buen equilibrio entre rendimiento, seguridad y confort, con un diseño que se mantiene actual. Su motor turbo y la tracción integral XWD garantizan una conducción placentera y segura. Es un coche para disfrutar en el día a día y en viajes largos, con un toque de exclusividad que lo diferencia de la mayoría. Un verdadero Saab, con todo lo que eso implica.




