Saab 9-5 Sedán 2.0 t Vector Aut. · 150 CV (2008-2009)

2006
Gasolina
FWD
Automático 5v
Saab 9-5 - Vista 1
Saab 9-5 - Vista 2
Saab 9-5 - Vista 3
Saab 9-5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-5

Potencia

150CV

Par

240Nm

Consumo

10.3l/100

Emisiones

244g/km

0-100 km/h

11.6s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

-kg

Precio

39,766

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

500 L

Depósito

75 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero500 L

Análisis detallado del Saab 9-5 Sedán 2.0 t Vector Aut. · 150 CV (2008-2009)

Descripción general

El Saab 9-5 Sedán 2.0 t Vector Aut. de 2006 es un vehículo que encarna la esencia de la marca sueca: seguridad, confort y un toque de distinción. Aunque su diseño pueda parecer sobrio a primera vista, esconde una ingeniería pensada para el disfrute de la conducción y la comodidad de sus ocupantes. Este modelo, con su motor de gasolina de 150 CV y transmisión automática de 5 velocidades, se presenta como una opción interesante para quienes buscan un sedán con personalidad y un equipamiento completo para la época.

Experiencia de conducción

Al volante del Saab 9-5, la sensación predominante es de solidez y aplomo. El motor 2.0t, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 150 CV de forma suave y progresiva, especialmente gracias al turbo que entra en acción a bajas revoluciones (1800 rpm), ofreciendo un par motor de 240 Nm. La transmisión automática de 5 velocidades contribuye a una conducción relajada, ideal para viajes largos. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.6 segundos no es fulgurante, pero suficiente para un uso cotidiano. La suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un confort de marcha notable. La dirección de cremallera ofrece una buena precisión, aunque sin ser excesivamente deportiva. En general, es un coche que invita a disfrutar del camino con tranquilidad y seguridad.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-5 Sedán de 2006 es un claro ejemplo de la filosofía de la marca: funcional, elegante y con un toque de originalidad. Sus líneas son limpias y atemporales, sin estridencias, lo que le permite envejecer con dignidad. La carrocería sedán de cuatro puertas, con una longitud de 4836 mm, una anchura de 1792 mm y una altura de 1448 mm, le confiere una presencia imponente en la carretera. El frontal, con la característica parrilla de Saab y los faros alargados, le otorga una mirada distintiva. La zaga es igualmente sobria y elegante, con pilotos que se integran armoniosamente en el conjunto. El interior, aunque no se detalla en los datos, suele destacar por su ergonomía y la calidad de los materiales, con un salpicadero orientado al conductor y una disposición lógica de los mandos. El maletero de 500 litros es generoso y muy práctico para el día a día o para viajes.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Saab 9-5 de 2006, en su versión Vector, ofrecía un equipamiento bastante completo para su época. El motor 2.0t con inyección indirecta, turbo e intercooler, es un ejemplo de la ingeniería de Saab para combinar rendimiento y eficiencia. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es la más moderna, cumple su función con suavidad. En cuanto a la seguridad, Saab siempre ha sido pionera, y este modelo no es una excepción, con una estructura robusta y sistemas de frenado eficaces (discos ventilados de 288 mm delante y discos de 286 mm detrás). Aunque no se especifican detalles de infoentretenimiento, es de esperar que contara con un sistema de sonido de calidad y climatizador automático, elementos comunes en vehículos de su categoría. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una respuesta predecible.

Competencia

En su segmento, el Saab 9-5 Sedán 2.0 t Vector Aut. competía con berlinas premium de la época como el BMW Serie 5, el Mercedes-Benz Clase E o el Audi A6. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un enfoque diferente, quizás menos ostentoso pero con un carácter propio y una fuerte personalidad. También se enfrentaba a modelos como el Volvo S60, con el que compartía la filosofía de seguridad y confort. Su precio de 39.766 € lo situaba en la parte alta del segmento generalista y en la entrada del premium, ofreciendo una relación calidad-precio interesante para quienes valoraban la exclusividad y la ingeniería sueca.

Conclusión

El Saab 9-5 Sedán 2.0 t Vector Aut. de 2006 es un coche que, a pesar de los años, mantiene su atractivo para aquellos que buscan un vehículo con personalidad, confort y una sólida construcción. Su motor turbo de 150 CV, combinado con la transmisión automática, ofrece una experiencia de conducción relajada y segura. El diseño atemporal y el amplio maletero lo convierten en una opción práctica y elegante. Es un coche que se disfruta en el día a día y en los viajes largos, un verdadero 'gentleman' de la carretera que, aunque ya no se fabrique, sigue siendo un testimonio de la ingeniería y el espíritu innovador de Saab.