Especificaciones y análisis del Saab 9-5
Potencia
150CV
Par
240Nm
Consumo
8.6l/100
Emisiones
204g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
215km/h
Peso
-kg
Precio
37,621€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
500 L
75 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-5 Sedán 2.0 t Vector · 150 CV (2008-2009)
Descripción general
El Saab 9-5 Sedán 2.0 t Vector de 2006 es una berlina que encarna la esencia de la marca sueca: seguridad, innovación y un toque de distinción. Con su motor de gasolina de 150 CV y cambio manual de 5 velocidades, este modelo se posiciona como una opción interesante para quienes buscan un coche con carácter y una experiencia de conducción diferente.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-5, se percibe una sensación de solidez y control. El motor turbo de 2.0 litros, aunque no es el más potente de su segmento, entrega sus 150 CV de forma progresiva y con un par motor de 240 Nm disponible desde bajas revoluciones (1800 rpm), lo que se traduce en una respuesta ágil en la mayoría de situaciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.8 segundos es respetable para su época y categoría. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la conexión con la carretera. La dirección de cremallera proporciona una buena retroalimentación, invitando a disfrutar de la conducción. El consumo combinado de 8.6 l/100km es razonable para un motor turbo de gasolina de su cilindrada y potencia.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-5 Sedán es atemporal y distintivo. Sus líneas fluidas y elegantes, con una silueta que evoca la aerodinámica de un avión, lo diferencian de sus competidores. El frontal, con la característica parrilla de Saab y los faros alargados, le confiere una mirada penetrante. La parte trasera, con sus pilotos envolventes, completa un conjunto armonioso y sofisticado. En el interior, la ergonomía es una prioridad, con un salpicadero orientado al conductor y materiales de calidad que transmiten una sensación de robustez y confort. Los asientos, diseñados para viajes largos, ofrecen un excelente soporte. A pesar de los años, su estética sigue siendo atractiva y reconocible.
Tecnología y características
En 2006, el Saab 9-5 Sedán 2.0 t Vector incorporaba tecnologías avanzadas para su tiempo. El motor turboalimentado con inyección indirecta e intercooler era un ejemplo de la ingeniería de Saab, buscando optimizar el rendimiento y la eficiencia. En cuanto a seguridad, Saab siempre fue pionera, y este modelo no es una excepción, con un chasis robusto y sistemas de frenado eficaces (discos ventilados de 288 mm delante y discos de 286 mm detrás). Aunque no cuenta con las ayudas a la conducción modernas, su equipamiento de serie en el acabado Vector ofrecía elementos de confort y seguridad que lo situaban a la altura de sus rivales premium. La capacidad del maletero de 500 litros es generosa, lo que lo convierte en un coche práctico para el día a día y para viajes.
Competencia
En su segmento, el Saab 9-5 Sedán 2.0 t Vector competía con berlinas premium como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. También se enfrentaba a modelos como el Volvo S60 y el Volkswagen Passat. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un enfoque más individualista, un diseño menos convencional y una filosofía centrada en la seguridad y la innovación aeronáutica. Su motor turbo de gasolina, aunque no tan potente como algunas opciones de sus rivales, destacaba por su entrega de par y su suavidad.
Conclusión
El Saab 9-5 Sedán 2.0 t Vector de 2006 es un coche con alma, una berlina que ofrece una experiencia de conducción gratificante y un diseño que sigue captando miradas. Es una opción ideal para aquellos que valoran la originalidad, la seguridad y un toque de exclusividad. Aunque su consumo de combustible puede ser algo elevado para los estándares actuales y su tecnología no es la más moderna, su confort, su comportamiento dinámico y su inconfundible estilo lo convierten en un clásico moderno que aún tiene mucho que ofrecer. Es un coche para disfrutar en cada trayecto, un fiel compañero de viaje que te hará sentir especial.




