Especificaciones y análisis del Saab 9-5
Potencia
185CV
Par
280Nm
Consumo
10l/100
Emisiones
238g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
225km/h
Peso
-kg
Precio
43,950€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
500 L
75 L
136 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-5 Sedán 2.3 t Griffin Aut. · 185 CV (2009-2010)
Descripción general
El Saab 9-5 Sedán 2.3 t Griffin Aut. de 2006 es un vehículo que encarna la esencia de la marca sueca, ofreciendo una combinación de elegancia, confort y un toque distintivo que lo diferencia de sus competidores. Con su motor de gasolina de 185 CV y transmisión automática, este modelo promete una experiencia de conducción suave y refinada, ideal para quienes buscan un coche con carácter y una presencia inconfundible en la carretera.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-5, la sensación es de solidez y aplomo. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, proporcionando un confort de marcha excepcional. El motor 2.3 t, con sus 185 CV y 280 Nm de par desde bajas revoluciones, ofrece una respuesta enérgica y progresiva, permitiendo aceleraciones de 0 a 100 km/h en 9.5 segundos y una velocidad máxima de 225 km/h. La transmisión automática de 5 velocidades contribuye a una conducción relajada y sin sobresaltos, aunque en ocasiones puede parecer algo lenta en sus transiciones. La dirección de cremallera, aunque no es la más comunicativa, ofrece precisión suficiente para disfrutar de cada trayecto. Es un coche que invita a devorar kilómetros con una sonrisa, sintiendo la carretera bajo control y disfrutando de un ambiente interior sereno.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-5 Sedán es atemporal y elegante, con líneas que evocan la herencia aeronáutica de la marca. Su silueta fluida y sus proporciones equilibradas le otorgan una presencia distinguida. Los faros, con su característica forma, y la parrilla frontal, confieren al coche una mirada única. En el interior, la ergonomía es una prioridad, con un salpicadero orientado al conductor y una disposición de los controles intuitiva. Los materiales empleados son de buena calidad, y los acabados, aunque sobrios, transmiten una sensación de robustez y durabilidad. Es un diseño que, sin ser ostentoso, irradia una sofisticación discreta y un encanto particular.
Tecnología y características
Aunque el Saab 9-5 de 2006 no cuenta con las últimas innovaciones tecnológicas de la actualidad, en su momento ofrecía un equipamiento completo y avanzado. Su motor 2.3 t con inyección indirecta, turbo e intercooler, es un ejemplo de ingeniería robusta y eficiente. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es de doble embrague, cumple su función con suavidad. En cuanto a seguridad, incorpora frenos de disco ventilados delante y discos detrás, junto con un chasis bien equilibrado que proporciona una buena estabilidad. La suspensión independiente en ambos ejes contribuye a un comportamiento dinámico predecible y seguro. Es una tecnología fiable y probada, diseñada para durar y ofrecer un rendimiento consistente.
Competencia
En su segmento, el Saab 9-5 Sedán competía con modelos de prestigio como el BMW Serie 5, el Mercedes-Benz Clase E y el Audi A6. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa más exclusiva y con un carácter distintivo. Si bien sus rivales alemanes podían presumir de una mayor deportividad o un lujo más ostentoso, el Saab se desmarcaba por su enfoque en la seguridad, la ergonomía y un diseño menos convencional. Era la elección para aquellos que buscaban algo diferente, un coche con personalidad propia que no se diluía en la multitud.
Conclusión
El Saab 9-5 Sedán 2.3 t Griffin Aut. de 2006 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su atractivo. Es un vehículo que ofrece una experiencia de conducción placentera, un confort de marcha notable y un diseño que sigue siendo elegante y distintivo. Su motor turbo de 185 CV proporciona la potencia necesaria para cualquier situación, y su transmisión automática contribuye a una conducción relajada. Es una opción ideal para quienes valoran la originalidad, la seguridad y un toque de exclusividad en un sedán de tamaño medio. Un coche que, sin duda, deja una huella emocional en quien lo conduce.




