Saab 9-5 Sedán 2.3 t Linear Sport Aut. · 185 CV (2005-2008)

2006
Gasolina
FWD
Automático 5v
Saab 9-5 - Vista 1
Saab 9-5 - Vista 2
Saab 9-5 - Vista 3
Saab 9-5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-5

Potencia

185CV

Par

280Nm

Consumo

10l/100

Emisiones

238g/km

0-100 km/h

9.5s

Vel. Máx.

225km/h

Peso

-kg

Precio

38,930

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

500 L

Depósito

75 L

Potencia

136 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima185 CV / 136 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero500 L

Análisis detallado del Saab 9-5 Sedán 2.3 t Linear Sport Aut. · 185 CV (2005-2008)

Descripción general

El Saab 9-5 Sedán 2.3 t Linear Sport Aut. de 2006 es una berlina que encarna la esencia de la marca sueca: seguridad, confort y un toque de distinción. Con su motor de gasolina de 185 CV y una transmisión automática de 5 velocidades, este modelo prometía una experiencia de conducción suave y potente, ideal para quienes buscaban algo más que un simple medio de transporte. Su diseño atemporal y su enfoque en la ergonomía lo convertían en una opción atractiva en su segmento.

Experiencia de conducción

Al volante del Saab 9-5, la sensación es de solidez y control. El motor 2.3 t responde con una entrega de potencia lineal y suficiente para la mayoría de las situaciones, aunque no es un coche de reacciones fulgurantes. La suspensión, bien equilibrada, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, ofreciendo un confort de marcha notable. En curvas, se muestra predecible y seguro, sin grandes alardes deportivos, pero con una estabilidad que inspira confianza. La dirección, precisa, contribuye a una experiencia de conducción relajada y placentera, especialmente en viajes largos. El interior, con sus asientos cómodos y su disposición intuitiva, invita a devorar kilómetros sin fatiga.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-5 de 2006 es un reflejo de la filosofía escandinava: funcional, elegante y sin estridencias. Sus líneas fluidas y su silueta aerodinámica le otorgan una presencia distinguida en la carretera. El frontal, con la característica parrilla de Saab y los faros alargados, le confiere una mirada inconfundible. La zaga, sobria y bien proporcionada, completa un conjunto armonioso. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es evidente, con un salpicadero orientado al conductor y una instrumentación clara y legible. Cada detalle está pensado para la comodidad y la seguridad de los ocupantes, creando un ambiente acogedor y funcional.

Tecnología y características

En 2006, el Saab 9-5 incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor 2.3 t con inyección indirecta, turbo e intercooler ofrecía un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La transmisión automática de 5 velocidades garantizaba cambios suaves y una conducción relajada. En cuanto a seguridad, Saab siempre fue pionera, y este modelo no era una excepción, con un chasis robusto y sistemas de frenado eficaces. Aunque no contaba con las pantallas táctiles y la conectividad de los coches actuales, su equipamiento de confort y seguridad era completo, incluyendo elementos como el climatizador automático y un sistema de sonido de calidad.

Competencia

En su segmento, el Saab 9-5 competía con berlinas premium como el BMW Serie 5, el Mercedes-Benz Clase E y el Audi A6. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un carácter más distintivo y un enfoque en la seguridad y el confort que lo diferenciaba. Aunque quizás no alcanzaba el dinamismo deportivo de algunos de sus rivales alemanes, su personalidad única y su reputación de fiabilidad lo convertían en una opción atractiva para aquellos que buscaban algo diferente y con un toque de exclusividad.

Conclusión

El Saab 9-5 Sedán 2.3 t Linear Sport Aut. de 2006 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue conservando su encanto. Es una berlina cómoda, segura y con un motor solvente que ofrece una experiencia de conducción placentera. Su diseño atemporal y su interior bien rematado lo convierten en una opción interesante para quienes valoran la calidad y la distinción. Aunque su consumo de combustible puede ser elevado para los estándares actuales, su fiabilidad y su carácter único lo hacen un clásico moderno digno de consideración.