Especificaciones y análisis del Saab 9-5
Potencia
185CV
Par
280Nm
Consumo
10l/100
Emisiones
238g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
225km/h
Peso
-kg
Precio
43,148€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
500 L
75 L
136 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Saab 9-5 Sedán 2.3 t Vector Aut. · 185 CV (2008-2009)
Descripción general
El Saab 9-5 Sedán 2.3 t Vector Aut. de 2006 es un vehículo que encarna la esencia de la marca sueca: seguridad, innovación y un toque de distinción. Este modelo, con su motor de gasolina de 185 CV y transmisión automática de 5 velocidades, ofrecía una propuesta diferente en el segmento de las berlinas premium, buscando seducir a aquellos que valoraban la individualidad y una experiencia de conducción refinada.
Experiencia de conducción
Al volante del Saab 9-5, la sensación es de solidez y confort. El motor 2.3 turbo de 185 CV, aunque no es un derroche de potencia bruta, entrega su fuerza de manera suave y progresiva, ideal para viajes largos y una conducción relajada. La transmisión automática de 5 velocidades contribuye a esta suavidad, aunque en ocasiones puede sentirse algo lenta en sus transiciones. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje placentero. La dirección, de cremallera, ofrece una buena conexión con la carretera, y los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros cumplen su función con eficacia. Es un coche que invita a disfrutar del camino con tranquilidad, sin prisas, pero con la capacidad de responder cuando se le exige.
Diseño y estética
El diseño del Saab 9-5 de 2006 es inconfundiblemente Saab. Sus líneas fluidas y elegantes, con una silueta que evoca la aerodinámica de un avión, lo distinguen de sus competidores. El frontal, con la característica parrilla de Saab y los faros alargados, le confiere una mirada decidida. La zaga, con sus pilotos traseros integrados, mantiene la coherencia estética. En el interior, la disposición del salpicadero, con el famoso 'Night Panel' que permite apagar la iluminación de la mayoría de los instrumentos para evitar distracciones, es un claro ejemplo de la filosofía de diseño centrada en el conductor. Los materiales, aunque no siempre los más lujosos, transmiten una sensación de durabilidad y calidad, con un enfoque en la ergonomía y la funcionalidad.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Saab 9-5 de 2006 incorporaba soluciones interesantes para su época. El motor 2.3 turbo, con inyección indirecta e intercooler, era un ejemplo de la experiencia de Saab en la sobrealimentación. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no la más avanzada, ofrecía un funcionamiento suave. En el interior, destacaban elementos como el sistema de climatización bizona, los asientos calefactables y un sistema de sonido de calidad. La seguridad era una prioridad para Saab, y este modelo contaba con múltiples airbags, control de estabilidad y tracción, y una estructura de carrocería diseñada para absorber impactos de manera eficiente. El 'Night Panel' era una característica única que reflejaba la preocupación de la marca por la seguridad y el confort del conductor.
Competencia
En su segmento, el Saab 9-5 Sedán 2.3 t Vector Aut. competía con berlinas premium como el BMW Serie 5, el Mercedes-Benz Clase E y el Audi A6. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa más excéntrica y menos convencional, con un enfoque en la seguridad, la ergonomía y un diseño distintivo. Si bien no podía igualar la deportividad de un BMW o el lujo de un Mercedes, su personalidad única y su confort lo hacían atractivo para un público que buscaba algo diferente, una berlina con carácter propio y un toque de exclusividad.
Conclusión
El Saab 9-5 Sedán 2.3 t Vector Aut. de 2006 es un coche con alma, una berlina que, a pesar de los años, sigue transmitiendo una sensación de calidad y distinción. Es un vehículo para aquellos que aprecian la ingeniería sueca, la seguridad y un diseño que se aleja de lo establecido. Su motor turbo ofrece un rendimiento adecuado para el día a día y los viajes largos, y su interior, aunque no ostentoso, es funcional y confortable. Es un coche que, con el paso del tiempo, ha ganado un estatus de clásico moderno, un testimonio de una marca que siempre apostó por la innovación y la personalidad.




