Saab 9-5 Sedán 2.3t BioPower Vector · 209 CV (2008-2009)

2006
Gasolina o etanol
FWD
Manual 5v
Saab 9-5 - Vista 1
Saab 9-5 - Vista 2
Saab 9-5 - Vista 3
Saab 9-5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Saab 9-5

Potencia

209CV

Par

310Nm

Consumo

8.9l/100

Emisiones

212g/km

0-100 km/h

7.9s

Vel. Máx.

235km/h

Peso

-kg

Precio

42,024

Resumen técnico

Combustible

Gasolina o etanol

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

500 L

Depósito

75 L

Potencia

154 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima209 CV / 154 kW
Par máximo310 Nm
Tipo de combustibleGasolina o etanol
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero500 L

Análisis detallado del Saab 9-5 Sedán 2.3t BioPower Vector · 209 CV (2008-2009)

Descripción general

El Saab 9-5 Sedán 2.3t BioPower Vector de 2006 es una berlina que encarna la esencia de la marca sueca: seguridad, innovación y un toque de distinción. Con su motor BioPower, este modelo no solo ofrecía un rendimiento notable, sino también una conciencia ecológica adelantada a su tiempo, capaz de funcionar con gasolina o etanol. Era un coche para quienes buscaban algo diferente, lejos de las opciones más convencionales del mercado.

Experiencia de conducción

Al volante del Saab 9-5, la sensación es de solidez y confort. Su motor de 209 CV, combinado con una caja de cambios manual de 5 velocidades, proporciona una respuesta enérgica y una aceleración de 0 a 100 km/h en 7.9 segundos que te pegará al asiento. La suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un equilibrio entre comodidad y dinamismo, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar la estabilidad. La dirección, aunque no es la más comunicativa, es precisa y el coche se siente aplomado en carretera. Es un coche para disfrutar de viajes largos con una sensación de seguridad y control.

Diseño y estética

El diseño del Saab 9-5 es inconfundiblemente Saab. Sus líneas fluidas y elegantes, con una silueta aerodinámica, le otorgan una presencia sofisticada y atemporal. Los faros característicos y la parrilla distintiva le dan una personalidad única. En el interior, la ergonomía es clave, con un salpicadero orientado al conductor y materiales de calidad que crean un ambiente acogedor y funcional. Los asientos son cómodos y ofrecen un buen soporte, ideales para largos trayectos. Es un diseño que prioriza la funcionalidad y la seguridad sin renunciar a la estética.

Tecnología y características

En su época, el Saab 9-5 incorporaba tecnología avanzada, destacando su motor BioPower que permitía el uso de etanol, una opción más sostenible. Aunque no contaba con las pantallas táctiles y la conectividad de los coches actuales, su equipamiento incluía elementos como el control de estabilidad, frenos de disco ventilados en el eje delantero y un sistema de sonido de calidad. La seguridad era una prioridad para Saab, y este modelo no era una excepción, con una estructura robusta y múltiples airbags. Era un coche que ofrecía soluciones prácticas y fiables para la conducción diaria.

Competencia

En el segmento de las berlinas premium, el Saab 9-5 competía con modelos como el BMW Serie 5, el Mercedes-Benz Clase E y el Audi A6. Frente a ellos, el Saab ofrecía una alternativa con un enfoque más individualista, destacando por su seguridad, su diseño distintivo y su motor BioPower. Aunque quizás no alcanzaba el mismo nivel de deportividad que algunos de sus rivales alemanes, el Saab 9-5 se distinguía por su confort, su habitabilidad y su carácter único, atrayendo a un público que valoraba la originalidad y la ingeniería sueca.

Conclusión

El Saab 9-5 Sedán 2.3t BioPower Vector de 2006 es un coche con alma, una berlina que combina elegancia, rendimiento y una conciencia ecológica. Es un vehículo que te invita a disfrutar de la carretera, ofreciendo una experiencia de conducción segura y confortable. Su diseño atemporal y su enfoque en la innovación lo convierten en un clásico moderno, un coche para aquellos que aprecian la ingeniería bien hecha y un toque de exclusividad. Aunque la marca ya no exista, el legado del 9-5 perdura como un testimonio de la visión única de Saab en la industria automotriz.