Especificaciones y análisis del SEAT Alhambra
Potencia
150CV
Par
220Nm
Consumo
10.8l/100
Emisiones
259g/km
0-100 km/h
12.1s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1707kg
Precio
30,274€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 5 puertas
852 L
70 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Alhambra 1.8 20VT 150 CV Tiptronic Stylance (2004-2008)
Descripción general
El SEAT Alhambra 1.8 20VT 150 CV Tiptronic Stylance, un monovolumen que marcó una época, se presentaba en el año 2000 como una solución familiar robusta y versátil. Con su motor de gasolina de 150 CV y una transmisión automática Tiptronic de 5 velocidades, prometía comodidad y un rendimiento adecuado para los viajes largos y el día a día familiar. Su diseño, aunque funcional, no renunciaba a la elegancia, y su interior ofrecía un espacio generoso para hasta 5 ocupantes, con un maletero de 852 litros que lo convertía en un aliado perfecto para cualquier aventura.
Experiencia de conducción
Al volante del Alhambra, la sensación predominante era de solidez y seguridad. El motor 1.8 20VT de 150 CV, aunque no era un derroche de potencia, ofrecía una respuesta suave y progresiva, ideal para una conducción relajada. La transmisión Tiptronic, con sus 5 marchas, contribuía a un confort de marcha notable, permitiendo cambios fluidos y sin tirones. En carretera, su comportamiento era predecible y estable, transmitiendo confianza al conductor. En ciudad, su tamaño requería cierta adaptación, pero la visibilidad era buena y la dirección, aunque no excesivamente directa, facilitaba las maniobras. El consumo de 10.8 l/100km combinado era un punto a considerar, pero se compensaba con la versatilidad y el espacio interior.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Alhambra de 2000 se caracterizaba por su funcionalidad y líneas sobrias. Su carrocería de 5 puertas, con una longitud de 4634 mm y una altura de 1762 mm, denotaba su vocación familiar. Los faros delanteros, de tamaño generoso, se integraban armoniosamente en el frontal, mientras que la parrilla, con el logo de SEAT en el centro, le otorgaba una identidad clara. Las llantas de 16 pulgadas, con neumáticos 215/55 R16, completaban una estética robusta y equilibrada. En el interior, la disposición de los elementos era lógica y ergonómica, con materiales que, sin ser lujosos, transmitían durabilidad y buen ajuste. La amplitud era su mayor baza, con un espacio generoso para todos los ocupantes y un maletero que invitaba a cargar sin límites.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Alhambra 1.8 20VT 150 CV Tiptronic Stylance incorporaba soluciones prácticas para la época. Su motor de gasolina de 1781 cc, con inyección indirecta, turbo e intercooler, ofrecía un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La transmisión automática Tiptronic de 5 velocidades era un avance en comodidad, permitiendo al conductor elegir entre un modo completamente automático o un control secuencial de las marchas. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos en el trasero, así como una suspensión McPherson en el tren delantero que contribuía a una buena estabilidad. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción de hoy en día, ofrecía lo necesario para una conducción segura y confortable.
Competencia
En el segmento de los monovolúmenes, el SEAT Alhambra se enfrentaba a duros competidores como el Volkswagen Sharan, con el que compartía plataforma, el Ford Galaxy, el Renault Espace y el Chrysler Voyager. Cada uno ofrecía sus propias ventajas, pero el Alhambra destacaba por su equilibrio entre precio, equipamiento y la fiabilidad mecánica del grupo VAG. Su motor de 150 CV lo situaba en una posición intermedia en cuanto a prestaciones, mientras que su espacio interior y la versatilidad de sus asientos eran argumentos de peso frente a sus rivales.
Conclusión
El SEAT Alhambra 1.8 20VT 150 CV Tiptronic Stylance de 2000 fue un monovolumen que supo conquistar a las familias que buscaban espacio, comodidad y fiabilidad. Su diseño funcional, su motor equilibrado y su transmisión automática lo convertían en un compañero ideal para el día a día y los viajes. Aunque su consumo podía ser elevado, su versatilidad y la sensación de seguridad que transmitía lo hacían una opción muy atractiva en su segmento. Un coche que, sin grandes alardes, cumplía con creces su cometido y dejaba una huella positiva en quienes lo disfrutaron.
