SEAT Alhambra 1.9 TDi 4 Sport · 116 CV (2000-2003)

2000
Gasóleo
AWD
Manual 6v

Especificaciones y análisis del SEAT Alhambra

Potencia

116CV

Par

310Nm

Consumo

7.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

14.7s

Vel. Máx.

178km/h

Peso

1784kg

Precio

32,315

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

7 / 5 puertas

Maletero

256 L

Depósito

70 L

Potencia

85 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima116 CV / 85 kW
Par máximo310 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero256 L

Análisis detallado del SEAT Alhambra 1.9 TDi 4 Sport · 116 CV (2000-2003)

Descripción general

El SEAT Alhambra 1.9 TDi 4 Sport del año 2000 es un monovolumen que marcó una época, ofreciendo una solución práctica y espaciosa para las familias. Con su motor diésel de 116 CV y tracción integral, se presentaba como una opción robusta y versátil en el segmento de los vehículos familiares.

Experiencia de conducción

Al volante del Alhambra, la sensación es de solidez y control. El motor 1.9 TDi, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 116 CV de forma lineal y con un par motor de 310 Nm a 1900 rpm que permite mover con solvencia sus 1784 kg. La aceleración de 0 a 100 km/h en 14.7 segundos y una velocidad máxima de 178 km/h son cifras modestas para los estándares actuales, pero adecuadas para un vehículo de su categoría y propósito. La tracción AWD proporciona un extra de seguridad y agarre, especialmente en condiciones adversas, transmitiendo una gran confianza al conductor. La suspensión tipo McPherson en el eje delantero y los frenos de disco ventilados delante y macizos detrás contribuyen a una conducción estable y segura, aunque sin pretensiones deportivas. El consumo combinado de 7.7 l/100km es razonable para un vehículo de su tamaño y peso con tracción total.

Diseño y estética

El diseño del SEAT Alhambra de 2000 es funcional y atemporal. Sus líneas son limpias y su silueta, aunque claramente la de un monovolumen, busca la armonía. Con 4634 mm de largo, 1810 mm de ancho y 1762 mm de alto, ofrece una presencia imponente en la carretera. Las 5 puertas y la capacidad para 7 plazas subrayan su enfoque familiar. El maletero, con 256 litros en configuración de 7 plazas, es suficiente para el día a día, aunque se puede ampliar abatiendo los asientos. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 215/55 R16 le otorgan una pisada firme y equilibrada. Es un diseño que prioriza la habitabilidad y la practicidad sobre la estética puramente deportiva, pero que no renuncia a una imagen robusta y bien proporcionada.

Tecnología y características

En el año 2000, el Alhambra 1.9 TDi 4 Sport incorporaba una tecnología mecánica probada y fiable. Su motor diésel de inyección directa por bomba inyector, turbo con geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y durabilidad. La caja de cambios manual de 6 velocidades permitía un buen aprovechamiento del motor y contribuía a un consumo contenido. La tracción integral (AWD) era un punto fuerte, ofreciendo una mayor seguridad activa. En cuanto a la dirección de cremallera, proporcionaba una respuesta directa y predecible. Aunque no contaba con las ayudas electrónicas a la conducción que hoy son comunes, su tecnología se centraba en la robustez mecánica y la funcionalidad.

Competencia

En su época, el SEAT Alhambra competía en un segmento muy disputado de monovolúmenes familiares. Sus principales rivales eran el Volkswagen Sharan y el Ford Galaxy, con los que compartía plataforma y muchos componentes, ofreciendo cada uno su propia interpretación del concepto. Otros competidores incluían modelos como el Renault Espace, el Chrysler Voyager o el Peugeot 806, cada uno con sus particularidades en diseño, equipamiento y motorizaciones. El Alhambra se distinguía por su equilibrio entre precio, equipamiento y la fiabilidad de su mecánica diésel, además de la ventaja de la tracción integral en esta versión Sport.

Conclusión

El SEAT Alhambra 1.9 TDi 4 Sport de 2000 fue un monovolumen que cumplió con creces su cometido: ofrecer un transporte familiar espacioso, seguro y fiable. Su motor diésel, la tracción integral y su diseño funcional lo convirtieron en una opción muy valorada para aquellos que buscaban un vehículo práctico y robusto para el día a día y los viajes largos. Aunque sus prestaciones no eran de infarto, su capacidad de carga, la versatilidad de sus 7 plazas y su consumo contenido lo hacían muy atractivo. Es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de ingeniería práctica y duradera.