Especificaciones y análisis del SEAT Alhambra
Potencia
204CV
Par
265Nm
Consumo
11.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.3s
Vel. Máx.
214km/h
Peso
1786kg
Precio
34,185€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
AWD
7 / 5 puertas
256 L
70 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Alhambra 2.8 V6 4 Signa · 204 CV (2000-2003)
Descripción general
El SEAT Alhambra 2.8 V6 4 Signa del año 2000 es un monovolumen que, a pesar de su antigüedad, sigue ofreciendo una propuesta interesante para quienes buscan espacio y un motor potente. Con un precio de 34.185 euros en su momento, se posicionaba como una opción familiar con un toque de distinción gracias a su motor V6 y tracción integral. Es un vehículo que evoca la época dorada de los monovolúmenes, donde la funcionalidad y la comodidad eran las prioridades.
Experiencia de conducción
Al volante del Alhambra 2.8 V6 4 Signa, la sensación predominante es de solidez y aplomo. El motor V6 de 204 CV, aunque no es un prodigio de la eficiencia moderna, entrega una potencia suave y constante, permitiendo aceleraciones de 0 a 100 km/h en 10.3 segundos y una velocidad máxima de 214 km/h. La tracción a las cuatro ruedas proporciona un extra de seguridad y estabilidad, especialmente en condiciones de baja adherencia. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero, filtra bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un viaje confortable para todos los ocupantes. Sin embargo, su consumo de 11.6 l/100km combinado puede ser un factor a considerar en la actualidad.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Alhambra del año 2000 es funcional y atemporal, con líneas que priorizan el espacio interior. Sus 4634 mm de longitud, 1810 mm de ancho y 1737 mm de alto le confieren una presencia robusta en la carretera. Las cinco puertas facilitan el acceso a un habitáculo que puede albergar hasta siete plazas, lo que lo convierte en un compañero ideal para familias numerosas. El maletero, con 256 litros de capacidad mínima, es suficiente para el equipaje diario, y su versatilidad permite configuraciones para adaptarse a diferentes necesidades de carga. Aunque no es un coche que busque la espectacularidad estética, su diseño cumple con creces su propósito práctico.
Tecnología y características
En el año 2000, el Alhambra 2.8 V6 4 Signa incorporaba una tecnología avanzada para su segmento. Su motor de gasolina de 2.8 litros con 6 cilindros y 204 CV, junto con una caja de cambios manual de 6 velocidades y tracción integral, representaba una combinación mecánica sofisticada. La inyección indirecta y las 4 válvulas por cilindro optimizaban el rendimiento. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, además de barras estabilizadoras en ambos ejes para mejorar la dinámica de conducción. La dirección de cremallera ofrecía una respuesta precisa, aunque carecía de asistencia sensible a la velocidad, algo común en la época.
Competencia
En su momento, el SEAT Alhambra 2.8 V6 4 Signa competía en el segmento de los monovolúmenes grandes con modelos como el Volkswagen Sharan, con el que compartía plataforma, el Ford Galaxy, el Renault Espace y el Chrysler Voyager. Frente a ellos, el Alhambra ofrecía una propuesta equilibrada, destacando por su motor V6 potente y la opción de tracción integral, lo que le otorgaba una ventaja en versatilidad y seguridad en ciertas condiciones. Su precio competitivo también lo hacía una opción atractiva dentro de su categoría.
Conclusión
El SEAT Alhambra 2.8 V6 4 Signa de 2000 es un monovolumen que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un vehículo práctico y capaz. Su motor V6 ofrece una experiencia de conducción suave y potente, ideal para viajes largos con la familia. La tracción integral añade un plus de seguridad y versatilidad. Si bien su consumo de combustible es elevado para los estándares actuales, su robustez y la amplitud de su interior lo convierten en una opción a considerar para quienes buscan un vehículo familiar espacioso y fiable, con un toque de potencia extra. Es un coche que evoca nostalgia por una época donde los monovolúmenes eran los reyes de la carretera.
