Especificaciones y análisis del SEAT Altea Freetrack
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
6.5l/100
Emisiones
171g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
193km/h
Peso
1643kg
Precio
25,900€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
AWD
5 / 5 puertas
452 L
60 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Altea Freetrack 2.0 TDI 140 CV DPF 4WD (2008-2009)
Descripción general
El SEAT Altea Freetrack de 2007, con su motor 2.0 TDI de 140 CV y tracción 4WD, se presenta como una opción versátil y robusta para quienes buscan un vehículo familiar con aspiraciones aventureras. Su estética campera y su capacidad para afrontar terrenos menos convencionales lo distinguen en el segmento de los monovolúmenes, ofreciendo una combinación de practicidad y un toque de emoción.
Experiencia de conducción
Al volante del Altea Freetrack, la sensación es de solidez y control. El motor diésel de 140 CV entrega un par motor de 320 Nm a bajas revoluciones, lo que se traduce en una respuesta enérgica y una buena capacidad de recuperación, ideal para adelantamientos o para mover con soltura el conjunto. La tracción integral 4WD proporciona un extra de seguridad y confianza en condiciones de baja adherencia o en caminos sin asfaltar, aunque no lo convierte en un todoterreno puro. La suspensión, ligeramente elevada y con un tarado que busca el equilibrio entre confort y estabilidad, filtra bien las irregularidades del terreno sin comprometer excesivamente el dinamismo en carretera. La dirección, de asistencia eléctrica, es precisa y comunicativa, contribuyendo a una experiencia de conducción agradable y predecible. A pesar de su tamaño, se siente ágil y fácil de manejar en el día a día.
Diseño y estética
El diseño del Altea Freetrack se basa en la estética del Altea XL, pero incorpora elementos que le confieren un aspecto más aventurero y robusto. Los paragolpes específicos, las protecciones de plástico en los bajos de la carrocería y los pasos de rueda, junto con una mayor altura libre al suelo, le otorgan una imagen de crossover. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/50 R17 complementan esta estética. En el interior, mantiene la funcionalidad y el espacio característicos del Altea, con un habitáculo bien aprovechado y materiales de calidad que transmiten durabilidad. La disposición de los mandos es intuitiva y la visibilidad es buena, lo que facilita la conducción y la vida a bordo.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Altea Freetrack de 2007 incorpora soluciones prácticas para la época. El motor 2.0 TDI de 140 CV con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, es un propulsor probado y eficiente. La tracción 4WD, gestionada electrónicamente, distribuye el par entre ambos ejes según las necesidades, mejorando la tracción. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control preciso sobre la entrega de potencia. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos sólidos en el trasero, además de sistemas de asistencia a la conducción básicos para la época. El sistema de dirección de cremallera con asistencia eléctrica contribuye a una conducción más cómoda y eficiente.
Competencia
En su segmento, el SEAT Altea Freetrack se enfrentaba a rivales como el Volkswagen CrossTouran, el Renault Scénic Conquest o incluso algunos SUV compactos de la época como el Nissan Qashqai o el Hyundai Tucson. Su propuesta de monovolumen con capacidades off-road lo situaba en un nicho particular, ofreciendo una alternativa a quienes buscaban la versatilidad de un monovolumen con un plus de robustez y tracción para escapadas fuera del asfalto.
Conclusión
El SEAT Altea Freetrack 2.0 TDI 140 CV DPF 4WD de 2007 es un vehículo que supo combinar la practicidad de un monovolumen familiar con la estética y ciertas capacidades de un SUV. Su motor diésel ofrece un rendimiento solvente y un consumo contenido para su tamaño y peso, mientras que la tracción integral aporta un extra de seguridad y versatilidad. Es una opción interesante para familias activas que ocasionalmente se aventuran por caminos sin asfaltar o que simplemente valoran la mayor altura al suelo y la estética diferenciada. Un coche que, sin ser un todoterreno puro, ofrece una experiencia de conducción agradable y funcional para el día a día y las escapadas.




