Especificaciones y análisis del SEAT Altea
Potencia
102CV
Par
148Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
185g/km
0-100 km/h
12.8s
Vel. Máx.
181km/h
Peso
1395kg
Precio
18,600€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
409 L
55 L
75 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Altea Stylance 1.6 102 CV (2008-2009)
Descripción general
El SEAT Altea Stylance 1.6 de 102 CV, lanzado en 2004, se presenta como una propuesta familiar con un toque deportivo, buscando un equilibrio entre funcionalidad y dinamismo. Con un precio de 18.600 euros en su momento, este monovolumen compacto se posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban espacio y un diseño distintivo.
Experiencia de conducción
Al volante del Altea Stylance 1.6, la sensación es de un coche honesto y predecible. Sus 102 CV, aunque no prometen emociones desbordantes, son suficientes para un uso diario y viajes familiares sin grandes pretensiones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.8 segundos y una velocidad máxima de 181 km/h lo sitúan en un rango de rendimiento adecuado para su segmento. El motor de gasolina, con su bloque de hierro y culata de aluminio, ofrece una respuesta suave, aunque puede sentirse algo justo en recuperaciones o con el coche cargado. El consumo combinado de 7.7 l/100km es razonable para la época, pero no destaca por su eficiencia. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con la dirección asistida eléctrica, contribuyen a un comportamiento en carretera equilibrado, con un buen compromiso entre confort y estabilidad. No es un coche para buscar los límites, sino para disfrutar de trayectos cómodos y seguros.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Altea fue, sin duda, uno de sus puntos fuertes y diferenciadores. Con sus 4280 mm de largo, 1768 mm de ancho y 1568 mm de alto, presentaba una silueta que rompía con la estética tradicional de los monovolúmenes, aportando un aire más dinámico y juvenil. Las líneas fluidas, el frontal distintivo con los faros rasgados y la característica 'línea dinámica' lateral le otorgaban una personalidad propia. El interior, aunque funcional, mantenía la sobriedad típica de la marca, con un salpicadero bien organizado y materiales de calidad aceptable para su segmento. La habitabilidad era buena para cinco ocupantes, y el maletero de 409 litros ofrecía un espacio suficiente para el equipaje familiar.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el SEAT Altea Stylance 1.6 de 2004 incorporaba lo esperable para su época. El motor de 1.6 litros y 102 CV con inyección indirecta era una mecánica probada y fiable. La transmisión manual de 5 velocidades, junto con la tracción delantera, conformaban un esquema mecánico convencional. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 280 mm delante y discos de 255 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. La dirección asistida eléctrica contribuía a una mayor comodidad en la conducción. Aunque no destacaba por innovaciones revolucionarias, ofrecía un conjunto tecnológico sólido y funcional para el día a día.
Competencia
El SEAT Altea Stylance 1.6 se enfrentaba a una competencia variada en el segmento de los monovolúmenes compactos. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Renault Scénic, el Citroën C4 Picasso, el Ford C-Max o el Opel Zafira. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en espacio interior, modularidad, equipamiento o confort. El Altea se distinguía por su diseño más deportivo y su enfoque en una conducción más dinámica, buscando atraer a aquellos que no querían renunciar a cierto placer al volante a pesar de necesitar un coche familiar.
Conclusión
El SEAT Altea Stylance 1.6 de 2004 fue un coche que supo encontrar su lugar en el mercado. Su diseño atrevido, su comportamiento dinámico y su buena habitabilidad lo convirtieron en una opción interesante para familias que buscaban algo más que un simple monovolumen. Aunque su motor de 102 CV no era el más potente, cumplía con creces para un uso cotidiano. Fue un vehículo que, sin ser revolucionario, aportó frescura y personalidad a un segmento a menudo dominado por la funcionalidad pura. Un coche que, a día de hoy, sigue siendo una opción práctica y con cierto encanto para el mercado de segunda mano.




