Especificaciones y análisis del SEAT Altea
Potencia
102CV
Par
148Nm
Consumo
7.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.8s
Vel. Máx.
181km/h
Peso
1320kg
Precio
20,063€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
409 L
55 L
75 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Altea 1.6 102 CV Sport-up (2004-2005)
Descripción general
El SEAT Altea 1.6 102 CV Sport-up de 2004 es un monovolumen compacto que irrumpió en el mercado con la promesa de combinar la funcionalidad familiar con un toque de deportividad. Con su motor de gasolina de 1.6 litros y 102 CV, ofrecía una opción equilibrada para quienes buscaban un vehículo versátil y con el distintivo carácter de la marca española. Su diseño, rompedor para la época, y su enfoque en la dinámica de conducción lo diferenciaban de sus competidores, buscando conquistar a un público que no quería renunciar al placer de conducir a pesar de las necesidades de espacio.
Experiencia de conducción
Al volante del Altea 1.6 102 CV Sport-up, la sensación es de un coche ágil y predecible. La dirección asistida eléctrica ofrece una respuesta precisa, invitando a disfrutar de cada curva. Aunque sus 102 CV no lo convierten en un bólido, el motor de gasolina de 1.6 litros se muestra voluntarioso, especialmente en el rango medio de revoluciones, permitiendo una conducción fluida en ciudad y suficiente para afrontar viajes por carretera con solvencia. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, está bien equilibrada para ofrecer confort sin sacrificar la estabilidad, absorbiendo las irregularidades del asfalto con aplomo. La caja de cambios manual de 5 velocidades es suave y precisa, contribuyendo a una experiencia de conducción agradable y conectada. Es un coche que transmite confianza y que, a pesar de su configuración familiar, no renuncia a un cierto dinamismo.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Altea fue, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y distintivos. Con sus 4280 mm de largo, 1768 mm de ancho y 1568 mm de alto, presentaba unas proporciones que rompían con los cánones tradicionales de los monovolúmenes. Sus líneas fluidas y deportivas, con el característico 'Dynamic Line' en los laterales, le otorgaban una personalidad única. Los faros afilados y la parrilla frontal le daban un aire moderno y agresivo, mientras que la zaga, con sus pilotos integrados, mantenía la coherencia estética. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17, propias de la versión Sport-up, realzaban su imagen atlética. En el interior, el diseño era funcional y ergonómico, con un salpicadero bien organizado y materiales de calidad que transmitían una sensación de solidez. Los asientos, cómodos y con buen agarre, invitaban a largos trayectos, y el espacio interior, con 5 puertas y 5 plazas, ofrecía una buena habitabilidad para toda la familia, complementado por un maletero de 409 litros.
Tecnología y características
En 2004, el SEAT Altea 1.6 102 CV Sport-up incorporaba una tecnología sólida y funcional para su segmento. Su motor de gasolina de 1.6 litros con inyección indirecta y 102 CV a 5600 rpm, junto con un par motor de 148 Nm a 3800 rpm, ofrecía un rendimiento adecuado para el uso diario. La transmisión manual de 5 velocidades, combinada con la tracción delantera, aseguraba una conducción eficiente. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, proporcionando una capacidad de frenado eficaz. La dirección asistida eléctrica contribuía a una mayor comodidad y precisión en la conducción. Aunque no destacaba por innovaciones revolucionarias, el Altea ofrecía un conjunto tecnológico bien resuelto y fiable para la época, centrado en la funcionalidad y la experiencia de usuario.
Competencia
En el competitivo segmento de los monovolúmenes compactos, el SEAT Altea 1.6 102 CV Sport-up se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Renault Scénic, el Citroën C4 Picasso o el Ford C-MAX ofrecían alternativas con diferentes enfoques en cuanto a diseño, espacio y equipamiento. El Scénic destacaba por su modularidad y confort, mientras que el C4 Picasso apostaba por un diseño más vanguardista y un interior luminoso. El Ford C-MAX, por su parte, se posicionaba como una opción con una dinámica de conducción más cercana a la del Altea. Cada uno de estos competidores tenía sus propias fortalezas, pero el Altea se diferenciaba por su estética más deportiva y su enfoque en una experiencia de conducción más dinámica, buscando atraer a aquellos que no querían sacrificar el placer al volante por la practicidad de un monovolumen.
Conclusión
El SEAT Altea 1.6 102 CV Sport-up de 2004 fue un vehículo que supo combinar con acierto la versatilidad de un monovolumen con un diseño atractivo y una dinámica de conducción gratificante. Su motor de gasolina, aunque no era el más potente, ofrecía un rendimiento suficiente para el día a día y para escapadas familiares. Su estética deportiva y su interior funcional lo convertían en una opción interesante para quienes buscaban un coche práctico pero con carácter. A pesar de la fuerte competencia, el Altea logró hacerse un hueco en el mercado, dejando una huella como un monovolumen diferente, con alma de SEAT. Es un coche que, aún hoy, puede ofrecer una experiencia de conducción agradable y un buen nivel de confort para sus ocupantes, manteniendo un equilibrio entre funcionalidad y emoción.




