Especificaciones y análisis del SEAT Altea
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
160g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
201km/h
Peso
1540kg
Precio
23,375€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
409 L
55 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Altea 2.0 TDI 140 CV DSG Sport-up (2004-2007)
Descripción general
El SEAT Altea 2.0 TDI 140 CV DSG Sport-up de 2004 es un monovolumen compacto que irrumpió en el mercado con una propuesta fresca y deportiva. Diseñado para combinar la versatilidad de un vehículo familiar con el dinamismo característico de SEAT, este modelo se posicionó como una alternativa atractiva para quienes buscaban algo más que un simple transporte. Su motor diésel de 140 CV, acoplado a la innovadora transmisión DSG, prometía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, marcando una pauta en su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del Altea 2.0 TDI 140 CV DSG, las sensaciones son de solidez y control. El motor diésel ofrece una respuesta contundente desde bajas revoluciones, permitiendo adelantamientos seguros y una conducción ágil tanto en ciudad como en carretera. La caja de cambios DSG de 6 velocidades es una maravilla de suavidad y rapidez, haciendo que los cambios de marcha sean casi imperceptibles y contribuyendo a una experiencia de conducción placentera y eficiente. La suspensión, aunque firme en esta versión Sport-up, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un buen compromiso entre confort y estabilidad. En curvas, el Altea se muestra aplomado, con una dirección precisa que transmite confianza al conductor. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, sin renunciar a la comodidad para los ocupantes.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Altea de 2004 fue, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Con líneas fluidas y un perfil dinámico, se alejaba de la imagen tradicional de los monovolúmenes, aportando un toque de deportividad y modernidad. El frontal, con sus faros rasgados y la característica parrilla de SEAT, le otorgaba una personalidad inconfundible. La versión Sport-up acentuaba aún más este carácter con detalles específicos que realzaban su atractivo visual. En el interior, el diseño era funcional y ergonómico, con un salpicadero bien organizado y materiales de buena calidad para la época. La habitabilidad era generosa, ofreciendo espacio suficiente para cinco ocupantes y un maletero versátil, aunque no el más grande de su categoría.
Tecnología y características
En 2004, el SEAT Altea 2.0 TDI 140 CV DSG Sport-up incorporaba tecnología avanzada para su segmento. El motor 2.0 TDI de 140 CV, con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento diésel. Pero la joya de la corona era la transmisión DSG de 6 velocidades, una de las primeras cajas de doble embrague en popularizarse, que ofrecía la comodidad de un automático con la eficiencia y deportividad de un manual. En cuanto a seguridad, contaba con ABS, control de tracción y estabilidad, y múltiples airbags. El equipamiento de confort incluía climatizador, elevalunas eléctricos y un sistema de sonido de calidad, todo ello pensado para mejorar la experiencia a bordo.
Competencia
En el competitivo segmento de los monovolúmenes compactos, el SEAT Altea 2.0 TDI 140 CV DSG Sport-up se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Renault Scénic, el Citroën C4 Picasso, el Ford C-Max o el Opel Zafira ofrecían alternativas en términos de espacio, modularidad y equipamiento. Sin embargo, el Altea se desmarcaba por su enfoque más dinámico y su diseño distintivo, apelando a un público que valoraba la estética y las sensaciones de conducción por encima de la máxima capacidad de carga. Su motor diésel potente y la innovadora caja DSG también le daban una ventaja tecnológica frente a algunos de sus competidores.
Conclusión
El SEAT Altea 2.0 TDI 140 CV DSG Sport-up de 2004 fue un coche que supo combinar con acierto la funcionalidad de un monovolumen con el espíritu deportivo de SEAT. Su diseño atractivo, su potente y eficiente motor diésel, y la revolucionaria transmisión DSG lo convirtieron en una opción muy interesante para familias que no querían renunciar a un toque de emoción al volante. Aunque el espacio del maletero no era el más grande, su versatilidad interior y su comportamiento dinámico lo hacían destacar. Fue un modelo que dejó una huella importante en su segmento, demostrando que un coche familiar también podía ser divertido de conducir y tener una estética rompedora.




