SEAT Altea Sport-up 2.0 TDI 140 CV DSG (2007-2008)

2004
Gasóleo
FWD
Automático 6v
SEAT Altea - Vista 1
SEAT Altea - Vista 2
SEAT Altea - Vista 3
SEAT Altea - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT Altea

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

6l/100

Emisiones

160g/km

0-100 km/h

9.8s

Vel. Máx.

201km/h

Peso

1540kg

Precio

23,672

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

409 L

Depósito

55 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero409 L

Análisis detallado del SEAT Altea Sport-up 2.0 TDI 140 CV DSG (2007-2008)

Descripción general

El SEAT Altea Sport-up 2.0 TDI 140 CV DSG de 2004 es un monovolumen compacto que buscaba combinar la funcionalidad familiar con un toque de dinamismo y deportividad. Con su motor diésel de 140 CV y la transmisión DSG, prometía una experiencia de conducción ágil y eficiente, destacándose en un segmento donde la practicidad solía primar sobre las emociones. Este modelo, en su versión Sport-up, intentaba atraer a aquellos que no querían renunciar a un cierto carácter al volante, incluso en un coche familiar.

Experiencia de conducción

Al volante del Altea Sport-up, la sensación es de un coche con aplomo y una dirección precisa, que transmite confianza. El motor 2.0 TDI de 140 CV ofrece una respuesta contundente desde bajas revoluciones, ideal para adelantamientos y recuperaciones. La caja de cambios DSG de 6 velocidades es una maravilla, con transiciones rápidas y suaves que realzan la experiencia de conducción. Aunque es un monovolumen, su comportamiento en carretera es sorprendentemente ágil, con una suspensión que, sin ser excesivamente dura, controla bien los movimientos de la carrocería. En ciudad, su tamaño compacto y la suavidad de la dirección asistida eléctrica facilitan las maniobras, aunque el consumo urbano puede ser algo elevado para un diésel.

Diseño y estética

El diseño del SEAT Altea, obra de Walter de Silva, fue en su momento una propuesta fresca y distintiva dentro del segmento de los monovolúmenes. Sus líneas fluidas y el frontal con los característicos 'ojos' de SEAT le otorgaban una personalidad propia. La versión Sport-up añadía detalles que realzaban su carácter deportivo, como llantas de 17 pulgadas y una suspensión ligeramente rebajada. El interior, aunque funcional, presentaba un diseño sobrio y bien organizado, con materiales de calidad aceptable para la época. La habitabilidad es buena, especialmente en las plazas delanteras, y el maletero de 409 litros es suficiente para las necesidades de una familia.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el SEAT Altea Sport-up de 2004 incorporaba elementos que eran avanzados para su tiempo. La transmisión DSG de doble embrague era una de sus grandes bazas, ofreciendo una eficiencia y rapidez de cambio que pocos rivales podían igualar. El motor 2.0 TDI con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en prestaciones y eficiencia dentro de los diésel. En cuanto a seguridad, contaba con ABS, control de tracción y estabilidad (ESP), y múltiples airbags. El equipamiento de confort incluía climatizador, elevalunas eléctricos y un sistema de sonido con CD.

Competencia

Los principales rivales del SEAT Altea Sport-up en su segmento eran modelos como el Renault Scénic, el Citroën C4 Picasso, el Ford C-Max y el Volkswagen Touran. Frente a ellos, el Altea se distinguía por su enfoque más dinámico y su diseño más pasional. Mientras que algunos rivales priorizaban la modularidad y el espacio interior, el Altea ofrecía un equilibrio entre practicidad y sensaciones de conducción, especialmente con la combinación del motor TDI y la caja DSG.

Conclusión

El SEAT Altea Sport-up 2.0 TDI 140 CV DSG de 2004 fue un coche que supo combinar la versatilidad de un monovolumen con un toque de deportividad y un diseño atractivo. Su motor diésel potente y eficiente, junto con la excelente transmisión DSG, lo convertían en una opción muy interesante para aquellos que buscaban un coche familiar con el que disfrutar al volante. Aunque su diseño interior era algo más conservador, su comportamiento dinámico y su equipamiento tecnológico lo hacían destacar en su segmento. Un coche que, sin duda, dejó una huella en la historia de SEAT.