Especificaciones y análisis del SEAT Altea
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
157g/km
0-100 km/h
9.9s
Vel. Máx.
201km/h
Peso
1505kg
Precio
22,074€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
409 L
55 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Altea Stylance 2.0 TDI 140 CV (2007-2008)
Descripción general
El SEAT Altea Stylance 2.0 TDI de 140 CV, lanzado en 2004, se presenta como una propuesta familiar con un toque deportivo. Este monovolumen compacto, con su motor diésel de inyección directa y turbo, prometía eficiencia y un rendimiento notable para la época. Su diseño, obra de Walter de Silva, buscaba romper con la sobriedad habitual del segmento, ofreciendo una estética más dinámica y juvenil. Con un precio de 22.074 euros en su lanzamiento, se posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban espacio y versatilidad sin renunciar a una experiencia de conducción más emocionante.
Experiencia de conducción
Al volante del Altea 2.0 TDI, la sensación es de solidez y control. El motor de 140 CV, con sus 320 Nm de par desde bajas revoluciones, ofrece una respuesta contundente que permite adelantamientos seguros y una buena recuperación. La caja de cambios manual de 6 velocidades es precisa y contribuye a una conducción ágil. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporciona un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de aplomo en curvas. La dirección asistida eléctrica, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con suavidad. En general, es un coche que invita a disfrutar de la carretera, con un comportamiento dinámico que sorprende para un vehículo de su categoría.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Altea es uno de sus puntos más distintivos. Walter de Silva logró crear un monovolumen con una silueta más atlética y menos convencional. Destacan sus líneas tensas, los faros afilados y la característica 'línea dinámica' que recorre el lateral del coche, aportando una sensación de movimiento incluso en parado. La parte trasera, con sus pilotos integrados en el portón, le confiere una imagen moderna y robusta. En el interior, el diseño es funcional y ergonómico, con un salpicadero bien organizado y materiales de calidad aceptable para su segmento. Aunque el espacio es generoso, el diseño exterior más deportivo puede restar algo de visibilidad en la parte trasera, un pequeño compromiso por su estética diferenciadora.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el SEAT Altea Stylance 2.0 TDI incorporaba elementos que lo hacían competitivo en su momento. El motor 2.0 TDI de 140 CV, con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento diésel. La transmisión manual de 6 velocidades optimizaba el consumo y el aprovechamiento de la potencia. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una suspensión bien calibrada que contribuía a la estabilidad. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción de hoy en día, ofrecía un equipamiento completo para la época, incluyendo dirección asistida eléctrica y un sistema de infoentretenimiento básico pero funcional.
Competencia
En el competitivo segmento de los monovolúmenes compactos, el SEAT Altea Stylance 2.0 TDI se enfrentaba a duros rivales. Entre ellos, destacaban el Renault Scénic, el Citroën C4 Picasso, el Ford C-Max y el Opel Zafira. Frente a ellos, el Altea se diferenciaba por su enfoque más dinámico y su diseño más atrevido, buscando atraer a un público que valoraba la estética y el placer de conducir por encima de la máxima modularidad o el espacio interior absoluto. Su motor TDI de 140 CV también le otorgaba una ventaja en prestaciones frente a algunas de sus alternativas directas, ofreciendo un equilibrio muy interesante entre potencia y eficiencia.
Conclusión
El SEAT Altea Stylance 2.0 TDI de 140 CV fue un coche que marcó una diferencia en su segmento. Su combinación de un diseño atractivo y deportivo, un motor diésel potente y eficiente, y un comportamiento dinámico notable lo convirtieron en una opción muy interesante para familias que no querían renunciar a la emoción al volante. Aunque su espacio interior no era el más generoso de su categoría, su versatilidad y la calidad general de sus acabados lo hacían un compañero de viaje muy agradable. Fue un vehículo que supo conjugar la practicidad de un monovolumen con el espíritu deportivo de SEAT, dejando una huella memorable en el mercado.




