Especificaciones y análisis del SEAT Altea
Potencia
150CV
Par
200Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
214g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
203km/h
Peso
1490kg
Precio
23,558€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
409 L
55 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Altea 2.0 FSI 150 CV Tiptronic Sport-up (2004-2007)
Descripción general
El SEAT Altea 2.0 FSI 150 CV Tiptronic Sport-up de 2004 es un monovolumen que combina la funcionalidad familiar con un toque deportivo. Con su motor de gasolina de 150 CV y una transmisión automática Tiptronic de 6 velocidades, este Altea prometía una experiencia de conducción dinámica y cómoda, ideal para quienes buscaban algo más que un simple vehículo familiar. Su diseño, rompedor para la época, y su equipamiento Sport-up lo posicionaban como una opción atractiva en el segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del Altea 2.0 FSI, la sensación es de agilidad y control. El motor de 150 CV, aunque no es un cohete, ofrece una respuesta adecuada para la mayoría de las situaciones, permitiendo adelantamientos seguros y una buena capacidad de recuperación. La transmisión Tiptronic de 6 velocidades contribuye a una conducción suave y sin tirones, aunque en ocasiones puede parecer un poco lenta en sus reacciones. La suspensión, con un tarado más firme en esta versión Sport-up, proporciona un buen equilibrio entre confort y estabilidad, minimizando el balanceo de la carrocería en curvas y ofreciendo una pisada sólida. La dirección asistida eléctrica es precisa y comunicativa, lo que añade confianza al conductor. En general, es un coche que invita a disfrutar de la carretera, sin renunciar a la practicidad.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Altea fue, sin duda, uno de sus puntos fuertes y más controvertidos. Con líneas afiladas y una silueta que rompía con los cánones tradicionales de los monovolúmenes, el Altea se atrevía a ser diferente. La versión Sport-up acentuaba esta deportividad con detalles específicos. Sus faros rasgados, la parrilla distintiva de SEAT y una línea de cintura ascendente le daban un aspecto dinámico y moderno. En el interior, el diseño era funcional y ergonómico, con un salpicadero bien organizado y materiales de calidad aceptable para su segmento. La posición de conducción elevada ofrecía una buena visibilidad, y el espacio interior era generoso, especialmente en las plazas traseras, lo que lo hacía ideal para familias.
Tecnología y características
En 2004, el SEAT Altea 2.0 FSI 150 CV Tiptronic Sport-up incorporaba una tecnología sólida para su época. El motor 2.0 FSI con inyección directa y admisión variable era un avance en eficiencia y rendimiento. La transmisión automática Tiptronic de 6 velocidades ofrecía la comodidad de un automático con la posibilidad de un cambio secuencial. En cuanto a seguridad, contaba con ABS, control de tracción y estabilidad (ESP), y múltiples airbags. El equipamiento incluía elementos como climatizador bizona, ordenador de a bordo y un sistema de sonido con CD. Aunque hoy en día pueda parecer básico, en su momento representaba un buen nivel de equipamiento para un monovolumen de su categoría, centrado en la funcionalidad y la seguridad.
Competencia
El SEAT Altea 2.0 FSI 150 CV Tiptronic Sport-up competía en un segmento de monovolúmenes compactos con rivales como el Renault Scénic, el Citroën C4 Picasso, el Ford C-MAX y el Opel Zafira. Frente a ellos, el Altea destacaba por su diseño más deportivo y su enfoque en una conducción más dinámica, sin sacrificar la versatilidad. Mientras que algunos rivales priorizaban el confort o la modularidad extrema, el Altea buscaba un equilibrio entre la practicidad familiar y el placer de conducir, ofreciendo una alternativa más pasional en el segmento.
Conclusión
El SEAT Altea 2.0 FSI 150 CV Tiptronic Sport-up de 2004 fue un coche que supo combinar la versatilidad de un monovolumen con un toque de deportividad y un diseño atrevido. Ofrecía una experiencia de conducción agradable y un interior espacioso, ideal para familias que no querían renunciar a un cierto dinamismo al volante. Aunque su consumo podía ser elevado y la transmisión Tiptronic no era la más rápida, su equilibrio general y su personalidad lo convirtieron en una opción interesante en su momento. Es un vehículo que, a pesar de los años, sigue manteniendo un encanto particular para quienes valoran la originalidad y una conducción con carácter.




