Especificaciones y análisis del SEAT Altea
Potencia
150CV
Par
200Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
214g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
203km/h
Peso
1490kg
Precio
23,165€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
409 L
55 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Altea Stylance 2.0 FSI 150 CV Tiptronic (2007-2008)
Descripción general
El SEAT Altea Stylance 2.0 FSI 150 CV Tiptronic de 2004 es un monovolumen que combina la funcionalidad familiar con un toque de dinamismo. Con su motor de gasolina de 150 CV y una transmisión automática de 6 velocidades, este Altea prometía una experiencia de conducción cómoda y versátil para el día a día y los viajes largos. Su diseño, en su momento, marcó una diferencia en el segmento, aportando una estética más deportiva y juvenil.
Experiencia de conducción
Al volante del Altea Stylance, la sensación es de solidez y control. El motor 2.0 FSI de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia para una conducción puramente deportiva, ofrece una respuesta adecuada para la mayoría de situaciones, permitiendo adelantamientos seguros y una buena capacidad de crucero. La transmisión Tiptronic de 6 velocidades contribuye a una conducción suave y relajada, ideal para trayectos urbanos y de carretera. La suspensión, con un esquema McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, busca un equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo bien las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de aplomo. La dirección asistida eléctrica facilita las maniobras en ciudad, mientras que en carretera ofrece una precisión suficiente. En general, es un coche que invita a disfrutar del viaje con tranquilidad, sin grandes pretensiones deportivas, pero con la confianza de un buen comportamiento dinámico.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Altea de 2004 fue, sin duda, uno de sus puntos fuertes y diferenciadores. Rompiendo con la estética más tradicional de los monovolúmenes de la época, el Altea presentaba líneas más afiladas y un aspecto más dinámico, casi de crossover. Su frontal, con los faros rasgados y la parrilla característica de SEAT, le otorgaba una personalidad marcada. La silueta lateral, con una línea de cintura ascendente y un pilar C inclinado, le confería una imagen más deportiva y menos voluminosa de lo que realmente era. En el interior, el diseño era funcional y moderno para su tiempo, con un salpicadero bien organizado y materiales de calidad aceptable. Los asientos, cómodos y con buen soporte, contribuían a una experiencia de viaje agradable. En definitiva, el Altea fue un coche que supo combinar la practicidad de un monovolumen con una estética atractiva y juvenil.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el SEAT Altea Stylance 2.0 FSI de 2004 incorporaba elementos que, para su época, eran bastante completos. El motor 2.0 FSI con inyección directa y admisión variable era una muestra de la búsqueda de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática Tiptronic de 6 velocidades ofrecía la comodidad de un cambio automático con la posibilidad de un control manual secuencial. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y es de esperar que incluyera sistemas como ABS y control de estabilidad, aunque no se especifican en los datos proporcionados. En el interior, aunque no se detallan los sistemas de infoentretenimiento, es probable que contara con un sistema de sonido con radio CD y, posiblemente, climatizador. La dirección asistida eléctrica era un avance en confort y eficiencia. En resumen, el Altea ofrecía una tecnología sólida y funcional, orientada a mejorar la experiencia de conducción y la seguridad de los ocupantes.
Competencia
En el segmento de los monovolúmenes compactos, el SEAT Altea Stylance 2.0 FSI 150 CV Tiptronic se enfrentaba a competidores como el Renault Scénic, el Citroën C4 Picasso, el Ford C-MAX o el Opel Zafira. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en espacio interior, modularidad, confort o equipamiento. El Altea se diferenciaba por su diseño más deportivo y su enfoque en una conducción más dinámica, sin renunciar a la versatilidad que se espera de un monovolumen. Su motor de gasolina de 150 CV lo situaba en una posición intermedia en cuanto a prestaciones dentro de la gama de sus rivales, ofreciendo un buen equilibrio entre rendimiento y consumo para la época.
Conclusión
El SEAT Altea Stylance 2.0 FSI 150 CV Tiptronic de 2004 fue un coche que supo encontrar su lugar en el mercado de los monovolúmenes. Su combinación de un diseño atractivo y diferenciador, un motor de gasolina solvente y una transmisión automática cómoda lo convertían en una opción interesante para familias que buscaban un vehículo versátil y con un toque de estilo. Aunque no destacaba por unas prestaciones deportivas extremas, ofrecía una experiencia de conducción equilibrada y segura. Su habitabilidad y funcionalidad lo hacían práctico para el día a día, mientras que su confort lo convertía en un buen compañero de viaje. En definitiva, el Altea fue un monovolumen que aportó frescura y dinamismo a un segmento tradicionalmente más conservador.




