Especificaciones y análisis del SEAT Altea
Potencia
150CV
Par
200Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
214g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
203km/h
Peso
1490kg
Precio
24,000€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
409 L
55 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Altea Stylance 2.0 FSI 150 CV Tiptronic (2008-2009)
Descripción general
El SEAT Altea de 2004, en su versión Stylance 2.0 FSI de 150 CV con cambio Tiptronic, se presenta como una propuesta interesante dentro del segmento de los monovolúmenes compactos. Con un precio de 24.000 euros en su lanzamiento, este vehículo buscaba combinar la funcionalidad familiar con un toque de dinamismo y el inconfundible estilo de la marca española. Su motor de gasolina de 150 CV prometía una conducción ágil, mientras que su diseño intentaba romper con la monotonía habitual de su categoría.
Experiencia de conducción
Al volante del Altea Stylance 2.0 FSI, la sensación general es de un coche equilibrado. El motor de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta adecuada para la mayoría de situaciones, especialmente en carretera. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.1 segundos es correcta para su segmento. La caja de cambios automática Tiptronic de 6 velocidades contribuye a una conducción suave y confortable, aunque en ocasiones puede parecer algo lenta en sus transiciones. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporciona un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo bien las irregularidades del terreno sin sacrificar excesivamente el aplomo en curvas. La dirección asistida eléctrica es precisa y ofrece una buena retroalimentación. Sin embargo, el consumo combinado de 8.9 l/100km (NEDC) puede resultar algo elevado para los estándares actuales, y en ciudad, con 12.7 l/100km, se hace notar en el bolsillo. En general, es un coche que invita a viajes largos con comodidad, pero sin grandes pretensiones deportivas.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Altea de 2004 fue, en su momento, una declaración de intenciones. Rompía con las líneas más conservadoras de otros monovolúmenes, apostando por una estética más deportiva y juvenil. Sus faros afilados, la parrilla distintiva de SEAT y las líneas fluidas que recorren la carrocería le otorgan una personalidad propia. La altura de 1568 mm y la anchura de 1768 mm le confieren una presencia robusta, mientras que la longitud de 4280 mm lo mantiene en un tamaño manejable para la ciudad. El interior, aunque funcional, no destaca por grandes lujos, pero sí por una buena ergonomía y una sensación de amplitud. El maletero de 409 litros es suficiente para las necesidades de una familia pequeña, y la versatilidad de los asientos permite ampliar el espacio de carga cuando es necesario. En definitiva, un diseño que buscaba diferenciarse y que, en gran medida, lo consiguió.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el SEAT Altea Stylance 2.0 FSI de 2004 incorporaba elementos que eran comunes en su época. El motor 2.0 FSI de inyección directa de gasolina, con admisión variable, era una muestra de la búsqueda de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática Tiptronic de 6 velocidades ofrecía la comodidad de un cambio automático con la posibilidad de un manejo secuencial. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 288 mm delante y discos de 255 mm detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. La dirección asistida eléctrica contribuía a una conducción más cómoda y precisa. Aunque no disponía de las avanzadas ayudas a la conducción que vemos hoy en día, el Altea ofrecía un equipamiento tecnológico adecuado para su segmento y año de fabricación, centrado en la funcionalidad y el confort del conductor y los pasajeros.
Competencia
En el competitivo segmento de los monovolúmenes compactos, el SEAT Altea Stylance 2.0 FSI se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Renault Scénic, el Citroën C4 Picasso o el Ford C-Max ofrecían alternativas con diferentes enfoques en cuanto a diseño, espacio interior y equipamiento. Cada uno de ellos presentaba sus propias fortalezas, ya fuera en modularidad, confort de marcha o tecnología. El Altea buscaba diferenciarse con su diseño más deportivo y un tacto de conducción más dinámico, apelando a aquellos que buscaban algo más que un simple vehículo familiar. La elección entre estos modelos dependía en gran medida de las prioridades del comprador, ya que cada uno ofrecía una experiencia distinta.
Conclusión
El SEAT Altea Stylance 2.0 FSI de 2004 fue un intento valiente de SEAT por ofrecer un monovolumen con carácter propio. Su diseño distintivo, su motor de 150 CV y su cambio Tiptronic lo convertían en una opción interesante para quienes buscaban un coche familiar con un toque de dinamismo. Si bien su consumo podía ser un punto a considerar, su equilibrio entre confort y estabilidad, junto con un interior funcional, lo hacían un compañero de viaje agradable. En definitiva, un coche que, a pesar de los años, sigue manteniendo su personalidad y que, para muchos, representó una alternativa fresca en su segmento.




