SEAT Altea FR 2.0 TDI 170 CV DPF (2008-2009)

2004
Gasóleo
FWD
Manual 6v
SEAT Altea - Vista 1
SEAT Altea - Vista 2
SEAT Altea - Vista 3
SEAT Altea - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT Altea

Potencia

170CV

Par

350Nm

Consumo

6.2l/100

Emisiones

167g/km

0-100 km/h

8.6s

Vel. Máx.

211km/h

Peso

1521kg

Precio

25,550

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

409 L

Depósito

55 L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero409 L

Análisis detallado del SEAT Altea FR 2.0 TDI 170 CV DPF (2008-2009)

Descripción general

El SEAT Altea FR 2.0 TDI de 170 CV, un monovolumen compacto que irrumpió en el mercado en 2004, se presenta como una opción con un marcado carácter deportivo. Esta versión FR, lanzada entre 2008 y 2009, prometía combinar la versatilidad familiar con unas prestaciones emocionantes, buscando un equilibrio entre la funcionalidad y la pasión por la conducción. Con un precio de 25.550 euros en su momento, se posicionaba como una alternativa atractiva para quienes buscaban algo más que un simple vehículo familiar.

Experiencia de conducción

Al volante del Altea FR 2.0 TDI, la sensación de potencia es innegable. Sus 170 CV y 350 Nm de par motor, disponibles desde las 1800 rpm, ofrecen una respuesta contundente que se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en 8.6 segundos y una velocidad máxima de 211 km/h. La transmisión manual de 6 velocidades permite exprimir al máximo el motor diésel, mientras que la suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los frenos de disco ventilados de 312 mm en el eje delantero, prometen un comportamiento dinámico y seguro. A pesar de su naturaleza de monovolumen, el Altea FR busca transmitir una experiencia de conducción ágil y divertida, aunque sin olvidar su propósito familiar.

Diseño y estética

El diseño del SEAT Altea FR de 2004 se caracteriza por sus líneas deportivas y dinámicas, que intentan disimular su carrocería de monovolumen. Con una longitud de 4325 mm y una altura de 1568 mm, su estética se aleja de los monovolúmenes tradicionales, buscando un aire más juvenil y agresivo. Los detalles específicos de la versión FR, como las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17, contribuyen a reforzar esa imagen deportiva. El interior, aunque funcional y espacioso con 5 plazas y un maletero de 409 litros, mantiene la sobriedad característica de la marca, con un enfoque en la ergonomía y la facilidad de uso.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el SEAT Altea FR 2.0 TDI de 2004 incorporaba soluciones propias de su época. Su motor diésel de 1968 cc con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La dirección asistida eléctrica de cremallera contribuía a una conducción más cómoda y precisa. Aunque no contaba con las avanzadas ayudas a la conducción de los vehículos actuales, ofrecía un equipamiento estándar que incluía elementos como el control de estabilidad y tracción, esenciales para la seguridad. Su consumo combinado de 6.2 l/100km y emisiones de CO2 de 167 g/km lo situaban en la etiqueta ambiental B, un dato relevante para la época.

Competencia

En el segmento de los monovolúmenes compactos con aspiraciones deportivas, el SEAT Altea FR 2.0 TDI se enfrentaba a rivales como el Ford C-Max, el Renault Scénic o el Opel Zafira, aunque pocos de ellos ofrecían una versión con un enfoque tan marcadamente prestacional. Su propuesta de combinar la versatilidad de un monovolumen con la potencia de un motor diésel de 170 CV lo diferenciaba, atrayendo a un público que buscaba un coche familiar con un toque extra de emoción al volante. Su precio competitivo también lo posicionaba favorablemente frente a opciones más premium.

Conclusión

El SEAT Altea FR 2.0 TDI de 170 CV fue un intento valiente de SEAT por inyectar deportividad en el segmento de los monovolúmenes. Ofrecía un motor potente y un comportamiento dinámico que lo distinguía de sus competidores más conservadores. Si bien su diseño puede resultar algo anticuado hoy en día, en su momento fue una propuesta fresca y atractiva. Para aquellos que buscaban un coche familiar que no renunciara a las sensaciones al volante, el Altea FR era una opción a considerar, un vehículo que, a pesar de su carrocería, invitaba a disfrutar de la carretera.