SEAT Altea FR 2.0 TDI 170 CV DPF (2007-2008)

2004
Gasóleo
FWD
Manual 6v
SEAT Altea - Vista 1
SEAT Altea - Vista 2
SEAT Altea - Vista 3
SEAT Altea - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT Altea

Potencia

170CV

Par

350Nm

Consumo

6.2l/100

Emisiones

167g/km

0-100 km/h

8.6s

Vel. Máx.

211km/h

Peso

1521kg

Precio

24,642

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

409 L

Depósito

55 L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero409 L

Análisis detallado del SEAT Altea FR 2.0 TDI 170 CV DPF (2007-2008)

Descripción general

El SEAT Altea FR 2.0 TDI de 170 CV DPF, lanzado entre 2007 y 2008, se presenta como una opción audaz y deportiva dentro del segmento de los monovolúmenes compactos. Con un precio de 24.642 €, este vehículo no solo prometía funcionalidad, sino también una experiencia de conducción emocionante, marcando una clara diferencia con sus competidores más sobrios. Su motor diésel de 170 CV, combinado con una estética FR distintiva, lo posicionaba como una alternativa atractiva para quienes buscaban un coche familiar con un toque de picante.

Experiencia de conducción

Al volante del Altea FR, la sensación es de control y potencia. El motor 2.0 TDI de 170 CV empuja con contundencia desde bajas revoluciones, ofreciendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 8.6 segundos y una velocidad máxima de 211 km/h. La dirección asistida eléctrica y la suspensión, aunque firme, proporcionan una agilidad sorprendente para un coche de su tamaño, permitiendo disfrutar de cada curva. La caja de cambios manual de 6 velocidades es precisa y contribuye a una experiencia de conducción gratificante, invitando a exprimir cada caballo de potencia. Es un coche que te hace sentir conectado a la carretera, con una respuesta inmediata a tus comandos.

Diseño y estética

El diseño del SEAT Altea FR es inconfundiblemente deportivo y dinámico. Sus líneas afiladas y su frontal agresivo, con la parrilla característica de SEAT y los faros rasgados, le otorgan una presencia imponente. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17 no solo mejoran el agarre, sino que también realzan su estética deportiva. En el interior, aunque funcional, se perciben detalles que evocan su carácter FR, como los asientos deportivos y el volante específico. Es un diseño que, a pesar de los años, sigue transmitiendo energía y un espíritu juvenil, diferenciándose de la sobriedad de otros monovolúmenes.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Altea FR 2.0 TDI de 2007 incorporaba soluciones avanzadas para su época. Su motor 2.0 TDI de inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. El filtro de partículas DPF contribuía a reducir las emisiones, adelantándose a las normativas medioambientales. Aunque no contaba con las pantallas táctiles y la conectividad de los coches actuales, su tecnología se centraba en la mecánica y la seguridad, ofreciendo un chasis bien resuelto con suspensión McPherson delantera y paralelogramo deformable trasera, y frenos de disco ventilados de 312 mm en el eje delantero, garantizando un control óptimo en todo momento.

Competencia

En su momento, el SEAT Altea FR se enfrentaba a rivales como el Volkswagen Touran, el Ford C-Max o el Renault Scénic. Sin embargo, el Altea FR se desmarcaba de ellos por su enfoque más deportivo y su potente motor diésel. Mientras que sus competidores priorizaban la practicidad y el confort, el Altea FR ofrecía una combinación única de espacio familiar y prestaciones emocionantes, atrayendo a un público que no quería renunciar a la diversión al volante por tener un coche más grande. Su estética FR y su motor de 170 CV le daban una ventaja en el segmento de los monovolúmenes con aspiraciones deportivas.

Conclusión

El SEAT Altea FR 2.0 TDI de 170 CV DPF fue un coche que supo combinar la versatilidad de un monovolumen con el espíritu deportivo de la marca. Su potente motor, su diseño audaz y su comportamiento dinámico lo convirtieron en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un vehículo familiar con un extra de emoción. Aunque el tiempo ha pasado, su esencia de coche divertido y funcional sigue siendo palpable, dejando un buen recuerdo en quienes lo condujeron. Es un coche que, sin duda, dejó su huella en el mercado.