SEAT Córdoba 1.9 TDI 100 CV Sportrider (2007-2008)

2006
Gasóleo
FWD
Manual 5v
SEAT Córdoba - Vista 1
SEAT Córdoba - Vista 2
SEAT Córdoba - Vista 3
SEAT Córdoba - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT Córdoba

Potencia

101CV

Par

240Nm

Consumo

5l/100

Emisiones

135g/km

0-100 km/h

11.1s

Vel. Máx.

192km/h

Peso

1246kg

Precio

14,772

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

485 L

Depósito

45 L

Potencia

74 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima101 CV / 74 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero485 L

Análisis detallado del SEAT Córdoba 1.9 TDI 100 CV Sportrider (2007-2008)

Descripción general

El SEAT Córdoba 1.9 TDI 100 CV Sportrider de 2006 es un sedán compacto que, a pesar de su tamaño, ofrece una propuesta interesante para quienes buscan eficiencia y un toque deportivo. Con su motor diésel, prometía un consumo ajustado y un rendimiento adecuado para el día a día, sin renunciar a la fiabilidad característica de los motores TDI de la época.

Experiencia de conducción

Al volante, el Córdoba Sportrider con su motor 1.9 TDI de 100 CV se siente ágil y con una respuesta contundente desde bajas revoluciones, gracias a su generoso par motor de 240 Nm. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.1 segundos y una velocidad máxima de 192 km/h lo hacían un coche capaz de desenvolverse con soltura tanto en ciudad como en carretera. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrecía un buen equilibrio entre confort y estabilidad, aunque con un enfoque ligeramente más firme en esta versión Sportrider. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporcionaba una buena conexión con la carretera. El consumo combinado de 5 l/100km era uno de sus puntos fuertes, haciendo de cada viaje una experiencia económica y placentera.

Diseño y estética

El diseño del SEAT Córdoba de 2006, en su versión de 4 puertas, se caracterizaba por líneas sobrias y funcionales, típicas de la marca en esa época. La versión Sportrider añadía detalles que realzaban su carácter dinámico, como llantas específicas y una estética ligeramente más deportiva. Aunque no era un coche que buscara la extravagancia, su diseño era atemporal y bien proporcionado, con una carrocería que ofrecía un maletero generoso de 485 litros, ideal para viajes o para el uso familiar. El interior, aunque funcional, carecía de grandes lujos, pero estaba bien ensamblado y ofrecía una ergonomía correcta para el conductor y los pasajeros.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el SEAT Córdoba 1.9 TDI 100 CV Sportrider de 2006 incorporaba lo esencial para la época. Su motor 1.9 TDI con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, era una de las joyas de la corona del Grupo Volkswagen, reconocido por su eficiencia y durabilidad. La transmisión manual de 5 velocidades era precisa y contribuía a optimizar el consumo. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, ofreciendo una capacidad de frenado adecuada. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción actuales, su tecnología mecánica era robusta y probada.

Competencia

En su segmento, el SEAT Córdoba 1.9 TDI 100 CV Sportrider competía con modelos como el Renault Clio Sedán, el Peugeot 206 Sedán o el Fiat Albea. Frente a ellos, el Córdoba destacaba por la reputación de su motor TDI en cuanto a rendimiento y eficiencia, así como por una calidad de construcción sólida. Su maletero de 485 litros también era un punto a favor frente a algunos de sus competidores directos, ofreciendo una mayor versatilidad para el transporte de equipaje.

Conclusión

El SEAT Córdoba 1.9 TDI 100 CV Sportrider de 2006 fue un coche honesto y práctico, ideal para quienes buscaban un vehículo fiable, económico en el consumo y con un buen espacio de carga. Su motor diésel era su principal baza, ofreciendo un equilibrio perfecto entre prestaciones y eficiencia. Aunque su diseño y equipamiento no eran los más vanguardistas, su robustez y bajo coste de mantenimiento lo convertían en una opción muy sensata para el día a día y para viajes largos. Un coche que, sin grandes alardes, cumplía con creces su cometido y dejaba una grata sensación de solidez y confianza.